jueves, 26 de julio de 2012

Ban Ki-Moon al servicio del lobby gay






Por Juan Bacigaluppi


El 2 de julio, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, dirigió un mensaje al Festival de Cine sobre Derechos Humanos, que se realizó en New York. En el texto, Ban afirma refiriéndose a las minorías gay-lésbicas: "Ninguna costumbre o tradición; ningún valor cultural o creencia religiosa puede justificar que se prive a una persona de sus derechos humanos. La violencia y la discriminación contra lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) es una violación de los derechos humanos: una violación que los Estados tienen un deber moral y la obligación legal de resolver".

Recordamos que el Secretario General reinterpretó la Declaración Universal de Derechos Humanos, afirmando que “los derechos” a la “orientación sexual” y la “identidad de género” están implícitamente contenidos en ella.

En el Festival de Cine sobre Derechos Humanos, se presentó el documental estadounidense “Call me Kuchu”, centrado, en parte, en el asesinato del activista ugandés LGBT David Kato, el año pasado.

El caso Uganda

Aunque las autoridades ugandesas, incluso sus embajadores, se preocuparon en aclarar que el asesinato de Kato era un crimen entre homosexuales, el lobby gay internacional lo ha tomado como bandera de homofobia. Al conocerse la noticia, Barack Obama emitió una declaración dando por probado que era uno de esos crímenes y comprometiéndose a seguir promoviendo los “derechos de las personas LGTB”. Por su parte, el Parlamento Europeo aprobó una resolución en la que, entre otras cosas, se habla claramente del corte de ayuda exterior para el desarrollo a Uganda, si no deja de considerar la homosexualidad como una actividad fuera de la ley.

Nos oponemos a los malos tratos y, por supuesto, a la violencia y a la muerte, pero, como hemos dicho varias veces, aceptar los supuestos derechos LGTB, significa, por ejemplo, que califiquen de homofóbica y discriminatoria toda opinión en desacuerdo con el estilo de vida homosexual. Los supuestos derechos LGTB, atentan contra la libertad religiosa, por ejemplo, oponiéndose a la predicación de la doctrina cristiana. En base a ellos se arremete contra la libertad de los padres a educar a sus hijos y se desconoce la libertad de las instituciones de enseñanza.

Además, existe una gran presión sobre África por parte de los países centrales, para imponer los llamados “derechos de los homosexuales”.

Los dineros de Soros

A su vez, el New York Times (14-03-12), reseñaba que el Center for Constitutional Rights, institución norteamericana financiada por George Soros, había denunciado al pastor evangélico norteamericano Scott Lively, ante la corte federal de Massachussets, de haber violado la ley internacional incitando a la persecución de gay y lesbianas en Uganda. El Center for Constitutional Rights pretende crear “casos” para que alguno de ellos llegue a la Corte Penal Internacional.

En realidad, lo que hizo Lively fue dar una serie de conferencias sobre cómo deben los padres evitar que sus hijos sean adoctrinados en el “estilo de vida homosexual”. Visitó colegios, universidades, habló con legisladores, y en ningún momento predicó ningún tipo de violencia contra los homosexuales.

Es de notar, que el Center for Constitutional Rights (CCR), también denunció al Papa Benedicto XVI y a los cardenales Bertone, Sodano y Levada, ante la Corte Penal Internacional en La Haya, acusándolos de complicidad y de encubrimiento en los casos de pedofilia que, lamentablemente, han ocurrido en la Iglesia, (vid. New York Times, 13-09-11).

Fuentes: UNNews, 02-07-12; The New York Times; Life Site; Forum Libertas.

Noticias Globales, 25-7-12

jueves, 19 de julio de 2012

El estado global del aborto




 Prof. Nicolás Jouve
Exposición en el Congreso Mundial de la Familia



Trataré brevemente de señalar la tendencia general a la implantación de leyes del aborto en el mundo y a esbozar las ideologías que la sustentan. De hecho, lamentablemente las tres últimas décadas nos revelan una tendencia general cada vez menos restrictiva y más favorable al aborto, que alcanza a las legislaciones de casi todos los países. Actualmente casi dos tercios de la población mundial vive en países cuya legislación permite el aborto por diversas causas, habiendo llegado incluso a convertirse en un derecho de la mujer, como ocurrió en España, con la Ley Aído o Ley del Aborto aprobada en el 2010. Por contraste, hay un pequeño grupo de países que apenas abarcan un 3% de la población mundial que prohíben el aborto sin excepción [1] .

¿Qué es lo que ha inducido a esta corriente mundial?, ¿Qué es lo que mueve a los legisladores a darle la espalda a la defensa de la vida en la etapa embrionaria y fetal, que eran principios básicos de la humanidad hasta hace solo unas décadas?, ¿Por qué la Organización de las Naciones Unidas, un organismo que hace tan solo 50 años estableció la Declaración Universal de los Derechos Humanos en cuyo Artículo 3 se proclama que «todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona», hoy promueve el aborto?

Las razones que se esgrimen y por las que se pretende promover y favorecer el aborto en el mundo son básicamente dos: la primera de orden socio-económico y la segunda de carácter ideológico. Me refiero el control del crecimiento de la población, para paliar las dificultades de abastecimiento de los recursos necesarios para la alimentación y el bienestar de una población en continuo crecimiento; y a las corrientes ideológicas de la liberación de la mujer y de la ideología de género, que implican, entre otras cosas, que las mujeres puedan tomar la decisión inicial sobre su embarazo y que esa decisión, consciente y responsable, sea respetada [2], incluso anteponiéndola al derecho a la vida de su propio hijo, el concebido no nacido.

Como veremos a continuación, ambas razones carecen de fundamento científico y ético y lo peor es que en nombre de una pretendida sociedad del bienestar se desoye la verdad sobre el inicio de la vida a partir de la fecundación, no se quiere reconocer el valor de una vida humana singular, distinta e independiente de la madre desde la fecundación, y se ignora la dignidad del ser humano en su etapa más indefensa.

El primero de los argumentos, tiene su base en las profecías de Thomas Robert Malthus (1766-1834) un economista inglés, considerado el «padre de la demografía», que en su «Ensayo sobre los principios de la población» publicado a finales del siglo XVIII, establecía que la disponibilidad de alimentos y espacio para satisfacer las necesidades humanas son limitados, por lo que inevitablemente llegaría un momento en que se produciría una catástrofe demográfica. Esta forma de pensar, se extendió a lo largo del siglo XIX y se conoce como «malthusianismo». Para impedir sus consecuencias, Malthus propuso el control de los nacimientos y recomendó que empezara por las capas inferiores de la sociedad, los pobres y los obreros. Por supuesto, las previsiones de Malthus no prosperaron en su aplicación a las poblaciones humanas, debido a un factor que no había tenido en cuenta, la capacidad de superación de las dificultades con las mejoras en agricultura, ganadería, industria y comercio desarrolladas desde principios del siglo XIX.

Sin embargo, los augurios de Malthus han flotado en la mente de muchos filósofos y sociólogos que creen que únicamente se han retrasado en su realización, por lo que aún hoy, superada la cifra de 7.000 millones de seres humanos en el mundo, sin que haya tenido lugar la anunciada catástrofe, se sigue propugnando la necesidad del control del crecimiento demográfico y se habla de «bomba demográfica», «explosión demográfica», «marea humana», y otras desafortunadas expresiones semejantes. Estas ideas irrumpieron con fuerza a finales de los años 60 a partir de un grupo de burócratas, directivos de corporaciones y políticos, unidos en el llamado Club de Roma.

La realidad es bien distinta y si la población humana se ha triplicado en el siglo pasado, la producción de alimentos ha crecido a un ritmo aún mayor, incluso sin aumento del suelo dedicado a la agricultura o a la ganadería. A este respecto, la FAO, el órgano de las Naciones Unidas para la alimentación en el mundo, emitió un informe de previsión de recursos alimenticios para los próximos años del siglo XXI en el que proclamaba que no hay escasez de alimentos en el mundo y que la producción global per capita nunca fue superior a la actual [3]. Es curioso verificar la falta de sentido de la pretendida limitación de recursos cuando se constata que no hay correlación entre países ricos y densidad poblacional.

Hay regiones de una alta densidad de población y escasez de recursos y otras de escasa población y con abundancia de alimentos. ¿Cuál es entonces el problema? Desde luego no lo es la falta de alimentos o de espacio para vivir. El problema es de índole político. La ONU debería ocuparse antes de una mejor distribución de los alimentos en el mundo, que de promover la limitación de las bocas a alimentar a costa de traicionar sus propios principios de defensa de la vida humana.

La segunda razón es de carácter ideológico, la pretendida relación de la salud sexual y reproductiva con un derecho de las mujeres. Esta idea cuenta igualmente con el respaldo de las Naciones Unidas, que el 18 de diciembre de 1979, en una Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la Mujer, adoptó en la Asamblea General la Resolución 34/180, según la cual: «los Estados partes adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer en la esfera de la atención médica a fin de asegurar, en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres, el acceso a servicios de atención médica, incluidos los que se refieren a la planificación familiar». Aunque no se refiriera explícitamente al aborto, este acuerdo se ha interpretado como un respaldo del influyente organismo internacional a la consideración del aborto como un derecho.

En la misma dirección, la Plataforma de Acción de Beijing de la IV Conferencia de Naciones Unidas sobre la mujer celebrada en 1995, interpretaba que «los derechos humanos de las mujeres incluyen el derecho a tener el control y a decidir libre y responsablemente sobre su sexualidad, incluida la salud sexual y reproductiva, libre de presiones, discriminación y violencia».

Más recientemente, en el verano de 2011, la Secretaría de la ONU emitió un informe del Consejo de Derechos Humanos que exhorta a todas las naciones a aceptar el acceso al aborto legal a mujeres y niñas para que puedan disfrutar plenamente sus derechos humanos. El citado informe, vincula el aborto con el derecho fundamental al más alto nivel de salud física y mental. Habrá que decir que las personas que dirigen hoy las Naciones Unidas no representan a esta institución internacional sino que se representan a sí mismos. Es triste constatar cómo las políticas del control de la natalidad ignoran o desestiman el sinfín de consecuencias psicológicas del aborto para la propia mujer. Lo que hay que recordar es que hay constancia estadística y científica de que la segunda víctima de un acto tan cruel y violento contra la vida de un indefenso, como lo es el aborto, es la propia mujer que lo consiente. ¿Es esto favorecer la salud física y mental o lo que paradójicamente se llama sociedad del bienestar?

Sin desear hacer una predicción tan desafortunada y desacertada como la de Malthus, me gustaría terminar señalando que más realista sería pensar en la cantidad de efectos negativos a consecuencia de la limitación de la natalidad a través del aborto, en primer lugar para los países desarrollados y tras ello de los más países más pobres. Algunos de estos problemas se constatan ya en este momento en los países de mayor índice de abortos:

la disminución de la población activa;
el envejecimiento progresivo de la población;
los desequilibrios económicos para sostener las clases pasivas; el aumento del gasto sanitario;
los desequilibrios en las estructuras familiares, etc.
Año tras año aumenta la distancia que media entre el número de nacimientos necesarios para la reposición de la población activa y la tasa de nacimientos. Así, según los datos del Instituto Nacional de Estadística de 2010, en España, el índice de fecundidad de la mujer es de 1,36, cifra que no solo está muy alejada del nivel de reemplazo generacional (2,1) sino también de la media mundial (2,52) y de los deseos de las familias españolas, que según encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas se cifra en 2,72 hijos por mujer.

En el reciente libro «La Familia. Desafío para una nueva política» [4], del Instituto de Política Familiar de España, Eduardo Hertfelder, Mariano Martínez-Aedo y Lola Velarde, nos hablan de una España en la que por cada 10 jóvenes, hay ya 12 personas mayores. Una España de viejos, cada vez más viejos y en el cada vez hay menos jóvenes. Una situación que está alcanzando unos tintes bastante negativos para las expectativas futuras de nuestro país y que se observa igualmente en los países con leyes del aborto semejantes a las españolas.

Estas son las tristes consecuencias de unas políticas que favorecen el aborto y la destrucción de la familia natural y que desgraciadamente bajo los auspicios de las Naciones Unidas parece extenderse como una mancha de aceite a nivel global. Lo cierto es que la dignidad es el valor más grande que posee una persona y que en función de ello, el aborto denigra a quien lo fomenta, lo practica o lo consiente. Como señalábamos en el «Manifiesto de Madrid», un aborto no es sólo la «interrupción voluntaria del embarazo» sino un acto simple y cruel de «interrupción de una vida humana», «un drama con dos víctimas: una que muere y la otra que sobrevive y sufre a diario las consecuencias de una decisión dramática e irreparable».

Finalmente y a pesar de todo lo dicho debemos felicitarnos por la tendencia a favor de la vida que renace en EEUU y Europa y que está dando lugar a un avance hacia legislaciones más responsables y defensoras de la vida y de la maternidad, como lo reflejan encuestas de opinión, sentencias y resoluciones de importantes instituciones nacionales e internacionales. Por señalar solo algunos ejemplos que reflejan esta etapa de esperanza, podemos señalar los siguientes hechos:

Los llamados «artículos de San José» a favor de la vida; refrendados el 25 de Marzo de 2011 por 30 especialistas en derecho internacional, salud pública, ciencia, medicina y política, que con posterioridad fueron presentados en la sede de las Naciones Unidas y que pueden constituir uno de los documentos pro-vida más importantes de nuestro tiempo.
El vuelvo a favor de la vida en la opinión pública de los EE.UU. donde según un sondeo anual de Gallup en 1995, el 56% de los estadounidenses se manifestaba a favor de la legalización del aborto y hoy esta cifra ha bajado a tan solo un 41%, siendo un 50% quienes manifiestan estar en contra.
La Resolución del Consejo de Europa del 7 de Octubre de 2010, que rechazaba el Informe McCafferty, que limitaba el derecho a la objeción de conciencia de los médicos y aprobaba una Resolución alternativa (n° 1763) titulada «Derecho a la objeción de conciencia en la atención médica»
La sentencia de la gran sala del Tribunal de Justicia Europeo del 18 de Octubre de 2011 desautorizando el uso de embriones humanos para investigación y obtención de patentes.
La resolución 1859 la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, en su sesión del 25 de Enero de 2012, de acuerdo con la cual «la eutanasia, en el sentido de la muerte intencional, por acción u omisión, de un ser humano en función de su presunto beneficio, debe ser prohibida siempre».
Todo un conjunto de hechos reales e iniciativas que nos hacen ser más optimistas sobre la armadura moral de la sociedad que reclama una vuelta a la cordura y al respeto a la dignidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.

Muchas gracias por su atención.

Fuente: AA, 18-7-12

Referencias:

[1] En Europa Andorra y Hungría; en América Colombia, Chile, Haití, Honduras y la República Dominicana; en Asia Filipinas; en África Somalia.

[2] Preámbulo de la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo.

[3] FAO report Agriculture: Towards 2015/30, Julio 2000.

[4] E. Hertfelder, M. Martínez-Aedo, L. Velarde. La Familia. Desafio para una nueva política. Instituto de Política Familias, Madrid 2011

*El Prof. Nicolás Jouve es Doctor en Ciencias Biológicas (1973). Investigador invitado en la Universidad de Columbia (Missouri, EE.UU., 1988). Impartió cursos de Biología Molecular y Biotecnología en Chile (1996), Nicaragua (1998) y Argentina (2001). Imparte cursos de Genética y Genética Evolutiva en la Universidad de Alcalá. Fue Presidente de la Sociedad Española de Genética. Es profesor del Máster de Bioética y Formación de la Universidad Católica de Ávila, del Master de Bioética y Bioderecho de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y del Máster de Ciencias de la Familia del IPJPII de la diócesis de Alcalá. Primer firmante del “Manifiesto de Madrid” en contra del aborto (marzo de 2009). Socio Fundador y Presidente de CiViCa, Asociación de Profesionales e Investigadores por la Vida Humana Es consultor del Consejo Pontificio para la Familia. Colaborador habitual de medios de comunicación.

sábado, 23 de junio de 2012

Nuevas pautas para realizar abortos seguros




POR FERNANDO SORIANO

En otro gesto explícito de su aval al aborto legal y seguro, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en estos días la actualización de una guía técnica y política sobre el tema, destinada a todos los sistemas de salud públicos y privados del mundo, pero con un evidente enfoque sobre aquellos países en donde aún este tratamiento está penalizado, como en Argentina, salvo en casos de violación.

La última versión de este documento se publicó en 2003. Ahora, la OMS volvió sobre el tema “ante la necesidad de disponer de las mejores prácticas basadas en la evidencia para la provisión de abortos seguros y resguardar tanto los derechos humanos como la salud de las mujeres”.

La guía fue revisada y actualizada por expertos e incluye métodos recomendados para aborto quirúrgico, para el aborto con medicamentos y para embarazos en edad gestacional superior a las 12 semanas. Además, la OMS apunta a la atención previa: no recomienda la anestesia total, y advierte que “debe ofrecerse a todas las mujeres una rutina de medicación para el dolor”. También da indicaciones sobre la atención post aborto, sobre anticoncepción, y abortos incompletos.

Y ofrece consejos para los sistemas de salud: “Los servicios de aborto seguro deben ser de fácil acceso para todas las mujeres”; “Las acciones para el fortalecimiento de las políticas y los servicios de aborto deben basarse en las necesidades de salud y derechos humanos de las mujeres (...) y en el contexto social cultural y político más amplio”; o “El financiamiento de los servicios de aborto debe tener en cuenta los costos para el sistema de salud y asegurar que puedan ser recibidos por todas las mujeres que lo necesiten”, entre otros puntos. Es muy claro el informe en las recomendaciones “sobre aspectos legales, de políticas y derechos humanos”: “Las leyes y políticas relativas al aborto deben proteger la salud y los derechos humanos de las mujeres. Se deben suprimir las barreras legales y de políticas que dificultan el acceso oportuno a los servicios de aborto seguro”.

La OMS estima que aún se siguen realizando alrededor de 22 millones de abortos inseguros por año, que causan la muerte de 47 mil mujeres y discapacidad en 5 millones.

“La importancia de la declaración de los organismos internacionales es que dan panoramas y consejos. Nosotros somos muy respetuosos de Naciones Unidas y solicitamos su ayuda, y creo que deberíamos seguir las recomendaciones en el tema Salud”, consideró Cecilia Lipszyc, socióloga de la Asociación de Especialistas Universitarias en Estudios de la Mujer, y opinó que “la población argentina está de acuerdo con la despenalización del aborto”, pero “el freno son sectores muy conservadores, la Iglesia y algunos representantes políticos”.

Clarín, 22-6-12

viernes, 15 de junio de 2012

Río más 20:




ABORTO Y LA CULTURA DE LA MUERTE

Por P. Juan C. Sanahuja


El 13 de junio, se llevó a cabo uno de los “selectos eventos colaterales” de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible que se desarrolla en Río de Janeiro, llamada Río+20, en conmemoración de la Cumbre de Río de 1992 (ECO’92). Los días centrales, que congregarán a los jefes de estado o sus representantes serán el 20, 21 y 22 de junio. El día 13, comenzaron los llamados “eventos colaterales”. Las reuniones previas han sido incontables.

A la vez, se desarrollará la Cumbre de los Pueblos (Cupula dos Povos), que congregará a los grupos de la sociedad civil: ONG’s, pueblos originarios: grupos indigenistas de marcada ideología marxista y neomarxista, algunos relacionados con la teología de la liberación, que constituyen uno de los caballos de batalla de la reingeniería social anticristiana. En definitiva, con motivo de las reuniones oficiales como de la Cupula dos Povos, se reunirán en Río de Janeiro cerca de 3000 personas.

El así llamado selecto evento, al que nos referimos en el primer párrafo, fue organizado por el Fondo para la Población de las Naciones Unidas (FNUAP), la Royal Society del Reino Unido y el African Institute for Development Policy, sobre Población y Planeta: consumo y medio ambiente.

Aborto para conservar el medio ambiente

Como no podía ser de otra manera, Michael Herrmann, del Fondo para la Población de la ONU, afirmó que para llegar “al consumo y a la producción sostenibles”, se debía terminar con los aumentos demográficos insostenibles. Sólo así -dijo- se alcanzará la finalidad del desarrollo sostenible, que es el pleno bienestar humano garantizando la sostenibilidad del medio ambiente.

Eliya Zulu, del African Institute for Development Policy, hizo un llamado a imponer políticas anticonceptivas de “planificación familiar”, para frenar y revertir el cambio climático. “Debemos convencer a los líderes africanos que el incontrolado crecimiento demográfico tiene un impacto negativo directo sobre le medio ambiente”, dijo.

Paula Caballero, Ministro de Asuntos Exteriores de Colombia, apostó a la universalización del control de natalidad, para “preservar el medio ambiente”, incluyéndolo plenamente en los objetivos para el desarrollo sustentable. Y fijó tres pautas para controlar “la alta fertilidad”: el “empoderamiento de las mujeres”, la provisión de anticonceptivos y la educación general, no sólo la llamada “educación sexual”. Es decir convertir todo el sistema educativo en un instrumento de propaganda anticonceptiva.

Suzana Cavenaghi, de la Latin America Population Association, hizo hincapié en extender la planificación familiar a los más pobres, ya que son los que más se reproducen. Es decir, castrar a los pobres, vieja aspiración de los ecologistas.

Algunas de las conclusiones fueron las esperadas: Prevención y control del SIDA, limitar las tendencias demográficas, planificación familiar universal y erradicación de la violencia de género, éstas últimas en el lenguaje internacional, son eufemismos de aborto y esterilización.

Cómo se preparan

La preparación del las organizaciones abortistas para Río+20 comenzó hace tiempo, por ejemplo, Women Environment and Develoment Organization (WEDO), que se mueve con mucha libertad en los ámbitos de la ONU, lleva más de un año (vid. WEDO’s Newsletter, 07-11-11), tratando de influir en la elaboración de los documentos oficiales de la Conferencia. Por ejemplo, su representante, Doris Mpoumou tuvo la palabra en la tercera reunión preparatoria de Rio+20, 26 de marzo de 2012.

A principios de año, el Instituto Aspen reunió en Washington a grupos ecologistas y feministas en una actividad llamada “Camino a Río: el cambio climático, población y sostenibilidad” para discutir nuevos enfoques del desarrollo sostenible, una de las conclusiones fue la de lograr que en los documentos oficiales de Río+20 se actúe para solucionar que 215 millones de mujeres en todo el mundo, no tienen acceso “a la información sobre salud reproductiva”. (Recordemos que salud reproductiva es otro eufemismo que significa aborto por medios químicos y quirúrgicos).

En la reunión participaron, Mary Robinson, ex-Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, abanderada del aborto y de los supuestos derechos de los homosexuales, y Carmen Barroso, Directora Regional para el Hemisferio Occidental de la International Planned Parenthood Federation (IPPF) , la internacional del aborto y la perversión de menores.

También a principios de año, se realizó una reunión en el Centro Internacional Woodrow Wilson, en Washington, bajo el título de "Salud de la Mujer: La clave para las estrategias de adaptación al clima", en el que el representante del Fondo para la Población de las Naciones Unidas, Daniel Schensul, afirmó que Río+20 es “clave” para conseguir "acceso universal a la salud reproductiva".


NOTICIAS GLOBALES, 14-6-12

martes, 5 de junio de 2012

Rechazo al aborto




ABORTO: TUCUMÁN SE PLANTA ANTE LA CORTE

Por Ricardo Bach de Chazal

El pasado 13 de marzo de 2012 la Corte Suprema de Justicia de la Nación convalidó la ejecución de un niño por nacer en la Provincia de Chubut y se permitió exhortar a las autoridades nacionales, provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para que implementen y hagan operativos, mediante normas del más alto nivel, protocolos hospitalarios para la concreta atención de los abortos que denomina como “no punibles” y para la asistencia integral de toda víctima de violencia sexual; y, dirigiéndose al Poder Judicial nacional y a los poderes judiciales provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, les requirió abstenerse de judicializar el acceso a los abortos no punibles “previstos legalmente”. Dichas exhortaciones han comenzado a dar frutos amargos en algunas de las Provincias donde, por vía legislativa o por actos de los poderes ejecutivos locales se han ido dictando distintas variantes -más o menos amplias o restrictivas, según los casos- de protocolos de la muerte, ordenados a sistematizar la eliminación de niños por nacer en los mal llamados casos de “abortos no punibles”.

Hay en ello un “efecto cascada” provocado por la falsa idea de que hay que “acatar el fallo...”, cuando cualquier estudiante de segundo año de la carrera de derecho sabe –o debería saber- que la justicia que imparten los tribunales es la justicia del caso concreto y la sentencia sólo obliga en el caso respecto del cual se dicta y a aquéllos que han intervenido en condición de parte. El fallo de la Corte no es apto para crear normas generales, porque los Tribunales de Justicia no son órganos de legislación y están inhabilitados por su misma esencia para dictar normas o reglas de esa índole. Además, la Corte es un órgano de naturaleza federal (nacional) y, sea cual fuere el poder al que pertenece (obvio es que pertenece al judicial) carece por esa naturaleza de facultades para imponer reglas generales de actuación a las Provincias o a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por lo que el “acatamiento” acrítico de las exhortaciones contenidas en el fallo implica la expresa renuncia al declamado (y nada más que declamado) federalismo y una expresa sumisión al  poder central que, en este caso, burlando el sistema republicano, se vale de la Corte de la Justicia Nacional para imponer sus criterios.

En la Provincia de Tucumán existen legisladores conscientes de esta realidad, que saben que la inviolabilidad de la vida de todo ser humano desde el instante de la concepción es una exigencia elemental de justicia, que en el ordenamiento jurídico argentino ha alcanzado jerarquía constitucional[1], lo cual es reiterado en términos inequívocos en la propia Constitución de la provincia, que en su artículo dice que “Dentro de la esfera de sus atribuciones, la Provincia procurará especialmente que las personas gocen de los siguientes derechos: 1º) A una existencia digna desde la concepción con la debida protección del Estado a su integridad psicofísica con la posibilidad de disponer de una igualdad en las oportunidades…” y que en su artículo 146, último párrafo, dispone que “El Estado garantizará el derecho a la vida desde la concepción.”

Es por ello que en orden a honrar cabalmente esos principios, de justicia y de derecho positivo, han sido presentados en la Legislatura de la Provincia tres proyectos de ley que suscitan nuestra atención.

El primero, de la legisladora radical Silvia Elías de Pérez (Expediente 62-PL-12), con expresa mención de la norma del artículo 40, inciso 1° de la Constitución Provincial, establece en un solo artículo dispositivo la prohibición de que el sistema de salud aplique protocolos para que se practiquen abortos.

El segundo, del legislador Sisto Terán (Expediente 80-PL-12), cofirmado por otros 11 legisladores oficialistas: Roque Tobías Álvarez, Beatriz Ávila, Gerónimo Vargas Aignasse, Ramiro González Navarro, Ramón Graneros, Alfredo Toscazo, José Antonio Teri, José Gutiérrez, Gregorio García Biagosh, Alejandro Martínez y José Orellana. Los alperovichistas ordenan suspender en el ámbito de todo el territorio de la Provincia “la aplicación de cualquier procedimiento administrativo que implique en la práctica desconocer el principio constitucional de reconocimiento y respeto a la vida humana desde el momento de la concepción”.

En cuanto al tercero, presentado por el legislador José Páez (Expediente 75-PL-12), del monobloque de la Democracia Cristiana, se ordena a la protección integral de la mujer embarazada en situación de conflicto, disponiéndose en su artículo 1° que “Se ordena esta ley a la protección de la persona por nacer desde el primer instante de la concepción, entendiendo por tal la fecundación del óvulo humano por el gameto masculino de la misma especie. Dicha protección se efectivizará a través del apoyo material y espiritual a la mujer embarazada en situación de conflicto”.  Por los restantes artículos, se dispone la creación de un fondo Provincial para la Vida administrado por la Secretaría de Estado de Niñez, Adolescencia y Familia (arts. 3 y 5), cuyo destino será el apoyo a la mujer embarazada en situación de conflicto, a través de instituciones públicas o privadas (arts. 6° y 7°), que tendrán como cometido el apoyo material y espiritual de la mujer embarazada en situación de conflicto para que acepte y proteja a su hijo y no interrumpa el proceso gestacional (art. 8°).

Es de esperar que el ejemplo de Tucumán sea imitado en otras jurisdicciones, donde es  nuestro deber exigir que los legisladores verdaderamente comprometidos con la defensa de la vida desde la concepción, adopten una postura clara e inequívoca, alejada de los “malminorismos” con los que, se “matará a menos”, pero, en cualquier caso, siempre quedará alguna víctima inocente en el camino.

¡Felicitaciones a los tucumanos que se jugaron por la vida!
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[1] Entre otros arts. 75, inc. 22 de la Constitución Nacional, 4.1 del Pacto de San José de Costa Rica, 2° de la Ley 23.849, declaración argentina al ratificarse la Convención sobre los Derechos del Niño y artículos 3 y 6 de este último instrumento.
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NOTIVIDA, Año XII, Nº 830, 05 de junio de 2012

sábado, 26 de mayo de 2012

Madrid-Milán: eje mundial pro-familia




Andrés Beltramo

 Este 2012 la estrategia internacional pro-familia tiene un eje: Madrid-Milán. En un espacio de apenas 10 días estas dos ciudades europeas recibirán a los principales exponentes de la lucha a favor de la vida humana, del matrimonio entre un hombre y una mujer, y de la familia como célula básica de la sociedad. Todo comenzará en la capital española el 25 de mayo, anfitriona de lobistas internacionales de primera línea. Y no sólo cristianos.

 La cita por excelencia de las familias católicas tendrá lugar del 30 de mayo al 3 de junio en la metrópolis italiana, durante el VII Encuentro Mundial que cerrará el Papa Benedicto XVI. Pero será precedida por una reunión clave: el Congreso Mundial de las Familias (WFC por sus siglas en inglés), una manifestación que ha adquirido notable fuerza en los últimos años como espacio de vinculación de la militancia a favor de los valores “no negociables”.

Lejos de ser dos reuniones contrapuestas, el Congreso y el Encuentro se presentan como dos eventos complementarios, dos “pinzas” de una misma estrategia. Al menos para la Iglesia. Fundado en 1997 por Allan Carlson, el WFC ha registrado un crecimiento exponencial de participación en cada una de sus ediciones, pasando de 700 delegados en la primera realizada en Praga (República Checa) a más de cuatro mil en la quinta, que tuvo lugar en Amsterdam (Holanda) en 2009.

Previsto del 25 al 27 de mayo en Madrid, el VI Congreso lleva por lema “Matrimonio y familia, el futuro de la sociedad”. En entrevista con el Vatican Insider uno de los organizadores de esta edición y presidente de la plataforma HazteOir, Ignacio Arsuaga, dio detalles de la iniciativa.

¿Cuál es el objetivo principal del Congreso Mundial de las Familias?

El Congreso Mundial de Familias es la coalición más importante de líderes pro vida y pro familia del mundo. Esto permite alcanzar un doble objetivo: servir de foro de intercambio y coordinación de acciones en defensa de la vida y la familia a nivel global y, por otro lado, ofrecer la formación y la reflexión necesarias para poder defender la familia natural como factor clave del progreso de la humanidad.

Según el programa concentrará muchos lobistas católicos, aquellos que se baten en primera línea en parlamentos y a nivel internacional. ¿Se puede decir que este encuentro marcará la estrategia de defensa de los valores cristianos para los próximos meses?

No sólo la estrategia de los valores cristianos. En realidad, la defensa de la familia natural es una propuesta compartida por cristianos de diversas confesiones (católicos, ortodoxos, evangélicos) pero también por otras religiones como la judía o por no creyentes. En cualquier caso, en el Congreso se compartirá, se debatirá y se definirá buena parte de la estrategia de las principales organizaciones pro vida y pro familia de todo el mundo.

¿Cómo se vincula y en qué se diferencia este congreso con el Encuentro Mundial de las Familias de Milán?

Mientras que el Encuentro Mundial de las Familias que tendrá lugar en Milán el primer fin de semana de junio es un acto católico, el Congreso Mundial de las Familias nace del esfuerzo conjunto de decenas de agrupaciones, asociaciones y fundaciones de la sociedad civil y de personas de distintas confesiones. El Encuentro de Milán será precedido de un congreso teológico-pastoral. Por el contrario, el Congreso de Madrid tiene un contenido científico y práctico.

Más allá de esta distinción formal, las dos citas son excelentes oportunidades para defender la familia, profundizar en la necesidad de su fortalecimiento y aglutinar esfuerzos en esta ingente tarea.

¿Cuál es la participación de la Iglesia, a nivel institucional, y de la Santa Sede en el Congreso?

Su eminencia el cardenal Ennio Antonelli, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, participará en Madrid con una conferencia titulada “La familia natural y la revolución contra la familia”. El Obispo de Alcalá de Henares y presidente de la subcomisión de Familia de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Reig Plá, presidirá una mesa redonda en la que se hablará de los ataques a la familia, el coste social de la pornografía y los efectos colaterales de la promiscuidad y la infidelidad.

Además, el cardenal Antonelli presentará, en otro momento del Congreso, el Encuentro de Milán. De la jerarquía católica en España también contaremos con la presencia de Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, que presidirá la celebración de la Santa Misa el domingo, dentro de los actos previstos en el Congreso. Damos por descontado, el apoyo de numerosos obispos y párrocos en toda España, quienes están siendo de mucha ayuda para la difusión del Congreso.

ArgentinosAlerta, 23-5-12

martes, 15 de mayo de 2012

Reclaman garantías para llevar a la práctica ley de muerte digna





Buenos Aires, 15 May. 12 (AICA)

La hermana Elena Lugo, del Comité de Bioética Padre Kentenich, señaló que “la ley propuesta sobre la ‘muerte digna’, según la describe la prensa local, apunta en la dirección de una participación democrática del paciente y su familia en las decisiones cruciales al final de la vida e intenta superar la mecanización del proceso del morir”.

     La religiosa enumeró, sin embargo, ciertas cuestiones que deben garantizarse para que la normativa se lleve a la práctica con “legitimidad y autenticidad ética”:

     a) los pacientes y su familia  reciban la  formación adecuada para evaluar la proporcionalidad –desproporcionalidad de las terapias y  discernir los beneficios de una determinada terapia en relación al deber de toda persona de cuidar de su vida y promover la salud.

     b) los profesionales deben cuidar de no influir por economizar costos y  evitar atenciones de  complejidad en las que el paciente se sienta motivado a rechazar terapias beneficiosas para  no ser carga económica, asistencial o emocional.

     c)  la institución debe promover el cuidado paliativo real y completo, así como fomentar el programa de hospicio, alentando a los pacientes a encontrar la solidaridad en el morir y no adelantarse precipitadamente en rechazar terapias que proporcionen algún beneficio.

     d) discernir entre el cuidado básico irrenunciable como  la alimentación e hidratación artificial,  en cuanto que asiste al sistema digestivo y asimilador,  al cual no se  debe renunciar excepto cuando la agonía indica falta de asimilación  y desvío del proceso natural del morir.

     e) por último, la autonomía del paciente debe balancearse con la integridad profesional orientada al bienestar total de la persona enferma y evitar todo mal físico, psíquico y espiritual incluso el reducir la experiencia del morir a una decisión individualista.

     Informes: www.familia.org.ar .