sábado, 17 de diciembre de 2022

CANADÁ MATÓ

 

a más de 10.000 personas mediante el suicidio asistido el año pasado

 

(LifeNews/InfoCatólica) 17-12-22

 

Un artículo de Sam Ashworth-Hayes que fue publicado por el Spectator (Reino Unido) el 11 de diciembre de 2022 argumentando que la catástrofe de la muerte asistida en Canadá es una advertencia para el Reino Unido. Se trata de un artículo importante porque la muerte asistida (eutanasia) está siendo muy debatida en el Reino Unido.

 

Ashworth-Hayes escribe:

 

«Hay una razón por la que la gente ha advertido contra la legalización de la eutanasia una y otra vez. Los incentivos para que los individuos y el Estado se comporten de forma diabólica son simplemente demasiado fuertes para ser ignorados. Una vez que se abandona la salvaguarda moral esencial de que el asesinato está mal, la progresiva normalización de la muerte por un médico se expande inevitablemente.

 

Esto es de nuevo visible en Canadá, donde 10.000 personas fueron asesinadas por sus médicos sólo en 2021. El ámbito de aplicación de la ley se ha desplazado ahora de las personas que se enfrentan a una muerte inminente a aquellas que simplemente experimentan síntomas «intolerables» en opinión del paciente o del médico. Y, animados por estos buenos resultados, los legisladores están ampliando ahora la cobertura a los enfermos mentales, a quienes se ofrecerá la opción de acabar con todo. Muévete rápido, rompe cosas y pregunta después.

 

El alcance de esta normalización es asombroso. Una marca de ropa lanzó una campaña publicitaria centrada en una joven que había elegido morir; el hecho de que lo hubiera hecho como respuesta a la incapacidad del sistema sanitario canadiense para tratarla quedaba fuera de la pantalla. Si no puedo acceder a la atención sanitaria, ¿puedo acceder a la atención a la muerte?, preguntó en junio; la respuesta, al parecer, fue afirmativa.

 

Este caso habla de un problema fundamental con la muerte asistida. Hay personas en Canadá que habrán suplicado, una y otra vez, que se les proporcione una vivienda adecuada, o que se les facilite otro tipo de alojamiento. Pero estas cosas son caras e implican un esfuerzo considerable por parte de la burocracia estatal. La muerte asistida sólo requiere dos firmas y la depresión de una jeringuilla. Y aunque pueda ser un desenlace terrible para aquellos cuyas vidas podrían haberse salvado, la eutanasia supone un tremendo impulso fiscal para el Estado. Los enfermos mentales son costosos, los discapacitados son costosos, los enfermos son costosos. Ocupan espacio en los hospitales, ocupan el tiempo de los médicos, suponen una carga para los servicios del Estado, exigen que los trabajadores del Estado trabajen.

 

Como Yuan Yi Zhu ha señalado en estas páginas, todo esto nunca debió ocurrir. La puerta a la distopía de Canadá se abrió en 2015, cuando el Tribunal Supremo declaró que los temores de «un descenso por una pendiente resbaladiza hacia el homicidio» eran solo eso: temores fundados en nada más que especulaciones y alarmismo.

 

En otras palabras, la pendiente resbaladiza sigue siendo la mejor descripción práctica de cómo funciona realmente el cambio social: una vez que hay impulso detrás de una causa, una vez que se abandonan las salvaguardias de principio esenciales de que un curso de acción es totalmente erróneo, una vez que estamos de acuerdo en teoría en que los argumentos que obligan a dar el primer paso se aplican igualmente al segundo. En resumen, una vez que empezamos, es muy difícil encontrar un lugar estable donde parar. Los responsables políticos británicos que se planteen seguir el ejemplo de Canadá deberían plantearse dónde termina.

 

Estos mismos argumentos son igualmente importantes para los numerosos Estados de EE.UU. que debatirán la legalización del suicidio asistido en 2022. No vaya por ahí. El suicidio asistido, una vez normalizado, es expansivo».

 

 

lunes, 12 de diciembre de 2022

URGE UNA ENCÍCLICA

 

 que condene el género

 

 Willem Jacobus Eljk

Cardenal arzobispo de Utrecht

 

Brújula cotidiana, 12-12-2022

 

La teoría de género contradice gravemente la naturaleza humana y tiene serias implicaciones para la proclamación de los fundamentos de la fe cristiana al socavar el papel del padre, la madre, los cónyuges, el matrimonio y la relación entre hijos y padres. Muchos fieles y muchos obispos creen que es urgente un documento que exponga la visión de la Iglesia católica.

 

El término género se introdujo en la década de 1950. Esto se refiere principalmente a los roles sociales de hombres y mujeres. La idea es que en el pasado el rol (género) de hombres y mujeres era impuesto por la sociedad.

 

En la sociedad occidental actual, con su hiper individualismo y la ética autónoma asociada al mismo, se asume que el individuo no acepta un rol impuesto por la sociedad, sino que elige de manera autónoma su género. Este rol que el individuo elige para sí mismo se denomina identidad de género. El individuo puede elegir un género independientemente del sexo biológico que se le asigne.

 

Según la orientación o las preferencias sexuales de una persona, una persona puede decidir ser heterosexual, homosexual, lesbiana, transexual, transgénero o no binaria. No binario significa que una persona aún no quiere ser hombre o mujer. Un transexual es una persona que cree que su identidad de género no coincide con su sexo biológico. Por ejemplo, un hombre puede sentirse como una mujer siendo biológicamente un hombre, o viceversa. Cuando alguien está insatisfecho y lucha con su sexo biológico debido a esto, se lo conoce como disforia de género. Una persona transgénero es una persona transexual que pretende cambiar su sexo biológico por el correspondiente a su identidad de género o que ya lo ha hecho mediante tratamientos médicos y procedimientos quirúrgicos.

 

Junto a la teoría de género, existe la llamada teoría queer, según la cual no existen identidades de género fijas, sino fronteras fluidas entre ellas. Por ejemplo, hay jóvenes que a veces tienen relaciones con alguien del mismo sexo y a veces con alguien del sexo opuesto, dependiendo del sentimiento y estado de ánimo del momento.

 

Organismos internacionales, como las Naciones Unidas, promueven la implementación de la teoría de género a nivel mundial en empresas, organizaciones gubernamentales e instituciones de salud. También lo hacen a través de programas educativos que animan a los niños y jóvenes desde la escuela primaria a reflexionar sobre la identidad de género que quieren elegir o por la que se sienten atraídos. En los niños que no están seguros de querer convertirse en transgénero, la administración de un agente hormonal, la triptorelina, puede retardar el inicio del desarrollo puberal con el objetivo de dar tiempo al niño para reflexionar sobre esta cuestión. Ante todo, esta hormona puede causar efectos secundarios graves. Asimismo, cabe recordar que los adolescentes suelen dudar de su identidad de género durante algún tiempo. Sin embargo, en la mayoría de los casos la disforia de género pasa sin problemas. Además, muchas personas transgénero se arrepienten después de cambiar su sexo biológico. Especialmente después del cambio quirúrgico de sexo biológico, pero ya no hay vuelta atrás.

 

Los orígenes de la teoría de género se encuentran en el feminismo radical. En la segunda mitad de la década de 1940, Simone de Beauvoir escribió que no se nace mujer, sino que se convierte, es decir, a través del clásico rol de mujer impuesto por la sociedad. Según el feminismo radicalizado de los años 60 y 70, la sociedad impuso a la mujer casada el papel de instrumento de reproducción y educación. La anticoncepción podría liberarla de este rol. La feminista Firestone escribió en 1970 que, una vez liberadas de la tiranía de su biología reproductiva, las mujeres podrían desempeñar un rol propio, independiente del sexo biológico. Esta liberación implicaba también el desmantelamiento de la familia, la unidad social organizada en torno a la reproducción, y la sumisión de la mujer a su destino biológico. También pidió la libertad de todas las mujeres y de los niños para hacer lo que les plazca sexualmente. Después de la última revolución feminista, creía que surgiría una sociedad en la que todas las formas de sexualidad estarían permitidas y consentidas. En la década de 1960, se pensaba que la introducción de la píldora anticonceptiva hormonal “liberaba” en gran medida a las mujeres de su biología reproductiva. Esto sentó las bases para la separación total del género del sexo biológico.

 

La idea básica de la teoría de género, que los roles de hombres y mujeres (género) pueden estar completamente separados del sexo biológico, deriva de la visión del hombre dominante en nuestra sociedad actual. En general, se limita la persona humana a su conciencia (la mente), con su capacidad de pensar y tomar decisiones autónomas, que fue gradualmente posible en el contexto de la evolución por el desarrollo de procesos bioquímicos y neurofisiológicos muy complicados en el cerebro. Según esta visión del hombre, el cuerpo es sólo el medio por el cual la persona (limitada a la conciencia) puede expresarse. Esto le otorga a la persona humana un derecho muy amplio a disponer de su propio cuerpo, incluida su sexualidad biológica.

 

Por el contrario, la Iglesia católica enseña que el hombre no es sólo su alma o sólo su cuerpo, sino que es una unidad de alma y cuerpo (Gaudium et spes, n. 14). El cuerpo, incluidos los órganos reproductivos y sexuales, no es algo secundario o accesorio, sino que pertenece a la esencia del hombre y por tanto, como el hombre, es un fin en sí mismo y no un mero medio que el hombre puede utilizar para cualquier fin. Juan Pablo II escribe en su encíclica Veritatis splendor (n. 48) que el cuerpo humano no es una materia prima con la que el hombre puede hacer libremente lo que quiera y a su antojo.

 

El hombre y la mujer comparten la misma alma y por lo tanto tienen la misma dignidad humana. Sin embargo, son físicamente diferentes en el sentido de que se complementan entre sí a través de su sexualidad biológica. Esta complementariedad se refiere a su papel mutuo en la reproducción. Entre otras cosas, el hombre y la mujer son complementarios también desde el punto de vista de las diferencias bio-psíquicas. Como ya se mencionó, el cuerpo pertenece esencialmente al ser humano y así la sexualidad biológica. Ser hombre o mujer es, por lo tanto, parte de su ser y no puede ser separado de él.

 

Esto también es evidente en la Revelación: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Génesis 1, 27). Al anuncio de que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza le sigue inmediatamente la afirmación de que lo creó varón y mujer. Esto quiere decir que la Revelación enseña que su ser hombre y mujer está anclado en su ser creados a imagen y semejanza de Dios.

 

Naturalmente, los roles (de género) de hombres y mujeres pueden cambiar bajo la influencia de factores socioculturales. Hasta la década de 1950, muchos países creían que las mujeres tenían que dejar su trabajo cuando se casaban. Además, a menudo no podían abrir una cuenta bancaria sin el consentimiento de su marido. Este ya no es el caso en los países occidentales, debido a los cambios socioculturales que se han producido desde entonces. Incluso las mujeres pueden convertirse en directoras ejecutivas en nuestra época. Que esto sea imposible para ella no está escrito en su sexualidad biológica.

 

Sin embargo, no es posible separar por completo los roles sociales de hombres y mujeres de su sexualidad biológica. Los aspectos esenciales del ser hombre y mujer, del ser marido o esposa, del ser padre o madre y del ser hijo o hija, están todos anclados en el ser creados a imagen y semejanza de Dios, es decir, en la esencia del hombre, y por lo tanto al orden de la creación de Dios.

 

La teoría de género tiene serias implicaciones para proclamar los fundamentos de la fe cristiana, confundiendo y por lo tanto socavando los roles de padres, madres, cónyuges, matrimonio y la relación entre hijos y genitores. Dios se nos ha revelado como Padre. Pero ¿cómo puede proclamarse como tal si se nubla el concepto de padre? Erosionar o cambiar el significado de palabras como padre, madre, matrimonio, paternidad y maternidad también dificulta el anuncio de la fe en Cristo como Hijo de Dios Padre, que se hizo hombre, y en María como esposa del Espíritu Santo. La teoría del género también socava la analogía entre la relación entre Cristo y la Iglesia, por un lado, y entre marido y mujer, por el otro (Efesios 5:21-33). En esta analogía se basa, entre otras cosas, el hecho de que el sacerdote debe ser un hombre porque representa a Cristo, el esposo, en persona y, por lo tanto, se dirige también a la Iglesia como su esposa. Separar el género del sexo biológico haría irrelevante si un sacerdote es hombre o mujer.

 

El magisterio papal rechaza la teoría del género, pero hasta ahora solo lo ha hecho de manera sumaria. En su discurso de Navidad a la curia del 21 de diciembre de 2012, Benedicto XVI observó que, en el contexto de la teoría de género, el hombre “niega su propia naturaleza y decide que no se la da como un hecho preconcebido, sino que él mismo la crea”. Papa Francisco también ha dicho varias veces que la teoría del género es incompatible con la naturaleza humana y con la visión cristiana de la diferencia de género.

 

En la encíclica Laudato si', subraya que una verdadera ecología exige también el respeto por la diferencia de género: “Aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados, es esencial para una verdadera ecología humana. También la valoración del propio cuerpo en su femineidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente. De este modo es posible aceptar gozosamente el don específico del otro o de la otra, obra del Dios creador, y enriquecerse recíprocamente. Por lo tanto, no es sana una actitud que pretenda «cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma” (n. 155). Véase también Amoris laetitia, n. 56.

 

En un discurso a los participantes en la sesión plenaria de la Academia Pontificia para la Vida, el 6 de octubre de 2017, advirtió a su audiencia contra los riesgos de la teoría de género: “La manipulación biológica y psíquica de la diferencia sexual, que la tecnología biomédica deja entrever como completamente disponible a la elección de la libertad, ¡cuando no lo es! -, se corre así el riesgo de desmantelar la fuente de energía que alimenta la alianza del hombre y la mujer y la hace creativa y fecunda”.

 

Muchos fieles, incluidos muchos obispos y conferencias episcopales enteras, creen que es de gran importancia, dada la velocidad con la que la teoría del género se está difundiendo y poniendo en práctica, que se publique pronto un documento papal autorizado, como una encíclica, que exponga en detalle la opinión de la Iglesia Católica sobre la teoría de género.

 

 

martes, 9 de agosto de 2022

LA PONTIFICIA ACADEMIA PARA LA VIDA

 

La Pontificia Academia para la Vida dice en Twitter que Humanae Vitae no es magisterio infalible

 

En lo que supone una prueba más del camino que parece haber emprendido la Pontificia Academia para la Vida (PAV) para cambiar la doctrina católica sobre la anticoncepción, el organismo vaticano publicó ayer un mensaje en la red social de Twitter altamente significativo.

 

(InfoCatólica) 8-8-22

 

Este fue el mensaje de la PAV:

History records by Abp. Lambruschini confirmed that Paul VI said him directly that HV were not under infallibility.

Los registros de la historia del Abp. Lambruschini confirmaron que Pablo VI le dijo directamente que los HV no estaban bajo la infalibilidad.https://t.co/hRxBgsIaKc

— Pontifical Academy Life (@PontAcadLife) August 6, 2022

 

Todo indica que la Pontifica Academia que debería velar por la doctrina católica sobre algo tan esencial como la necesidad de que el matrimonio esté abierto a la vida, se ha embarcado en una travesía que, eventualmente, apunta a acabar con la aceptación del uso de anticonceptivos.

 

Así aparecía en un libro publicado por la institución. Concretamente el titulado «Theological Ethics of Life: Scripture, Tradition, and Practical Challenges» (Ética teológica de la vida: Escritura, tradición y desafíos prácticos), una síntesis de 528 páginas de un seminario teológico auspiciado por la PAV en 2021.

 

La doctora Mónica López Barahona, miembro del Consejo Directivo de la Pontificia Academia para la Vida y presidenta de la Fundación Jérôme Lejeune en España, ha comentado aseguró que el contenido de dicho libro está en contraste con el Magisterio de la Iglesia, y se mostró crítica con la no revisión de la obra por parte del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

 

Enseñanza perenne

La realidad es que la prohibición de los anticonceptivos es anterior a Pablo VI. El 29 de ocutbre de 1952, el papa Pío XII dirigió un discurso a las comadronas católicas, en el que afirmó lo siguiente:

 

Nuestro Predecesor Pío XI, de feliz memoria, en su Encíclica Casti connubii, del 31 de diciembre de 1930, proclamó de nuevo solemnemente la ley fundamental del acto y de las relaciones conyugales: que todo atentado de los cónyuges en el cumplimiento del acto conyugal o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, atentado que tenga por fin privarlo de la fuerza a él inherente e impedir la procreación de una nueva vida, es inmoral; y que ninguna "indicación" o necesidad puede cambiar una acción intrínsecamente inmoral en un acto moral y lícito (cf. AAS, vol. 22, págs. 559 y sigs.).

 

Esta prescripción sigue en pleno vigor lo mismo hoy que ayer, y será igual mañana y siempre, porque no es un simple precepto de derecho humano, sino la expresión de una ley natural y divina.

viernes, 25 de marzo de 2022

LA CANDIDATA DE BIDEN

 


 a la Corte Suprema, Ketanji Brown Jackson, se niega a definir la palabra “mujer”


Por Tyler O'NeilBy


Fox News 23.03.2022

 

La nominada a la Corte del Presidente Biden, Ketanji Brown Jackson se negó a definir la palabra mujer, en el segundo día de las audiencias de confirmación ante el Comité Judicial del Senado de los Estados Unidos. 

 

La senadora por Tennessee, Marsha Blackburn (Rep.) interpeló a Jackson el martes por la noche sobre posturas transgénero.

 

¿Está usted de acuerdo en que las escuelas deberían enseñar a los niños que ellos pueden elegir su género?, preguntó Blackburn, después de leer una cita de Jackson referida a la Escuela Diurna Georgetown, la institución privada donde se desempeñó la nominada.

 

Jackson respondió, aclarando que la Escuela Diurna Georgetown es una institución de carácter privado. Cuando Blackburn insistió inquiriendo sobre la opinión de la jueza, ésta dijo: “Senadora, no voy a hacer comentarios sobre lo que las escuelas pueden enseñar”.

 

 Blackburn entonces se dispuso a citar a la exjueza de la Suprema Corte Ruth Bader Ginsburg, quien redactó el voto mayoritario en el caso “U.S. v. Virginia (1996)”, en el cual la Corte derogó la política de admisión sólo para varones del Instituto Militar de Virginia.

 

“Las supuestas diferencias inherentes no son más aceptadas como fundamento para clasificaciones raciales o de origen nacional,”-leyó Blackburn, citando a Ginsburg. “Las diferencias físicas entre hombres y mujeres, sin embargo, permanecen. Los dos sexos no son fungibles. Una  comunidad conformada por un sexo es diferente de una comunidad conformada por ambos”

 

¿Está usted de acuerdo con la jueza Ginsburg en que las diferencias físicas entre hombres y mujeres son permanentes”- preguntó la senadora.

 

“Senadora, con todo respeto, no estoy familiarizada con ese caso en particular ni con esa cita, así que me es difícil comentarlos”, fue la respuesta de la jueza.

 

“¿Usted interpreta el significado de hombres y mujeres de la jueza Ginsburg como personas de sexo masculino y femenino, respectivamente? –repreguntó Blackburn. Jackson no declaró nada sobre el particular.

 

“¿Usted puede dar una definición de la palabra mujer? ´preguntó la senadora.

 

“¿Dar una definición? No, -contestó Jackson-, no puedo”

 

“¿No puede?”-preguntó Blackburn

 

“No en este contexto, no soy bióloga”- replicó la jueza.

 

La senadora Marsha Blackburn preguntó si la jueza candidata pensaba que el término es tan “oscuro y controvertido” para preferir no definirlo.

 

“Senadora, en mi trabajo como jueza, lo que hago es resolver conflictos. Si hay un conflicto sobre una definición, las partes exponen sus argumento, yo consulto la ley y decido”- dijo Jackson. 

 

Blackburn observó que “el hecho de que usted no pueda darme una respuesta clara sobre algo tan fundamental como qué es una mujer, enfatiza los peligros de la clase de educación progresista sobre la que estamos hablando.”

 

“La semana pasada, toda una generación de niñas observó cómo nuestras instituciones educativas, financiadas por nuestros impuestos, permitieron que un varón biológico compita contra una mujer biológica en los campeonatos femeninos de natación de la NCAA”, agregó la senadora, en referencia al polémico caso del nadador transgénero Lia Thomas.

 

¿Qué mensaje piensa que les estamos dando a las niñas?

 

“Senadora, no estoy segura qué mensaje les damos. Si usted me está preguntando sobre las soluciones legales referidas a esto, éstos son tópicos que están siendo profundamente debatidos, como usted dice, y podrían llegar a la Corte, así que no estoy en condiciones de opinar al respecto.”

 

El diccionario inglés en www.dictionary.com define “mujer” como “una persona adulta de sexo femenino”, y clasifica la palabra como de “nivel básico” en cuanto a su definición.

 

Traducción: Andrés Torres

jueves, 17 de marzo de 2022

BIDEN CONCEDE

 


88 millones al aborto y la investigación con fetos vivos


Ermes Dovico


Brújula cotidiana, 16-03-2022

 

Un proyecto de la Universidad de Pittsburgh pone encima de la mesa la posibilidad de que a los bebés se les extraigan los órganos en vida. Y la Administración Biden destina 88 millones de dólares a la investigación con tejidos humanos fetales, como los trasplantes de bebés a ratones. El NIAID, dirigido por Fauci, es el principal financiador.

 

El comercio de líneas celulares, tejidos y órganos de niños abortados voluntariamente con fines de “investigación científica” es una realidad bien conocida, aunque se informa poco de su carácter trágico. Pero la verdad que está saliendo cada vez más a la luz en Estados Unidos a partir de documentos oficiales y de las opiniones de diversos expertos es la posibilidad de que los órganos se obtengan habitualmente de niños que aún están vivos en el momento de la extracción. Estamos hablando, atentos, de investigación financiada con dinero público.

 

El tema preocupa a los grupos próvida desde hace muchos años, pero desde agosto de 2021 se han añadido las 252 páginas de nuevos documentos del Departamento de Salud de Estados Unidos (HHS), que el Center for Medical Progress -representado legalmente por Judicial Watch- obtuvo tras una demanda presentada contra el HHS después de que no respondiera a una solicitud anterior de la Ley de Libertad de Información.

 

A través de su análisis de las citadas 252 páginas, el Centro para el Progreso Médico (CMP) descubrió que en 2015 la Universidad de Pittsburgh presentó un proyecto al HHS solicitando más de 3,2 millones de dólares en fondos federales durante un periodo de cinco años (hasta agosto de 2021 había recibido al menos 2,7 millones), con el objetivo de ampliar su colección de tejido fetal de hace décadas y convertirse así en un verdadero centro de tejidos y otras partes de bebés abortados de entre 6 y 42 semanas de edad gestacional. En particular, el proyecto de la Universidad de Pittsburgh hizo hincapié en el registro del “tiempo de isquemia caliente en nuestras muestras y en la adopción de medidas para reducirlo al mínimo a fin de garantizar la máxima calidad de las muestras biológicas”.

 

Esto sugiere, como señala el CMP, que el tiempo que transcurre entre el aborto y la extracción de los órganos es mínimo. Una opinión confirmada por muchos profesionales, entre ellos la doctora Ronna Jurow, ginecóloga que se define como proabortista y con un pasado en Planned Parenthood. Jurow, basándose en las declaraciones del proyecto de la Universidad de Pittsburgh y en las posteriores declaraciones de uno de sus portavoces (David Seldin), declaró a Fox News que “no hay duda” de que el bebé está vivo durante la extracción. Para Kathi Aultman, antigua abortista y ahora ginecóloga provida, según las palabras sobre el tiempo isquémico, “el bebé tendrá que nacer vivo o ser asesinado inmediatamente antes de nacer”. Otra doctora, Christina Francis, presidenta de la Asociación Americana de Ginecólogos Pro-Vida, argumenta: “Si se dice que el tiempo de isquemia comienza después de la extracción del tejido, significa que el bebé sigue vivo en el momento en que se extrae el tejido”. Una barbaridad que la doctora Francis compara con las prácticas del infame Kermit Gosnell.

 

Más de 90 diputados republicanos firmaron una carta fechada el 21 de septiembre de 2021, en la que pedían a las autoridades competentes que investigaran los procedimientos de aborto utilizados en la investigación de la Universidad de Pittsburgh, en particular la posibilidad de que se extrajeran órganos de bebés nacidos vivos -tras un aborto inducido- y que esta extracción fuera “la causa de la muerte”.

 

Los experimentos de este tipo en la Universidad de Pittsburgh tienen casi un siglo de antigüedad, como recordó David Daleiden, fundador del CMP, sobre el trabajo del doctor Davenport Hooker, que “filmó sus experimentos en los años 30 y 50 probando los reflejos de los bebés abortados vivos hasta que morían. Las imágenes están disponibles en YouTube”.

 

La Universidad de Pittsburgh ha tratado de desmarcarse encargando una revisión legal de sus prácticas a la firma Hyman, Phelps y McNamara, que por un lado concluye que las actividades de la universidad sobre “investigación con tejidos fetales humanos” se ajustan a la ley, pero por otro lado advierte que su revisión legal se limita a las áreas en las que la propia universidad tiene responsabilidad directa y, por tanto, no cubre “la toma de decisiones clínicas o la prestación de atención médica como el aborto, por parte de personas que actúan como empleados del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh (UPMC)”, una entidad privada que no depende de la universidad pública de la que deriva su nombre.

 

Por lo tanto, es evidente que la cuestión sigue abierta. Sin embargo, existe una turbia conexión: “Los proveedores de abortos de Planned Parenthood forman parte del personal de la Universidad de Pittsburgh y realizan abortos en el UPMC para obtener fetos para los experimentos de la universidad”, explica Daleiden, que es conocido por haber documentado una compraventa sistemática de partes de bebés abortados en los últimos años. Además, el cumplimiento formal de la ley no es sinónimo de moralidad: el hecho de que el aborto inducido esté permitido por la ley no elimina el pecado, ni la problemática ética -aunque con diferentes niveles de responsabilidad- de sus “frutos”.

 

En este sentido, hay que recordar que con la presidencia de Biden se ha producido una reversión de las políticas adoptadas por Trump. En abril de 2021, el HHS revocó la decisión que se había tomado dos años antes de someter la concesión de fondos a proyectos sobre tejido fetal a la evaluación de un comité ético.

 

Además, según reconstruyó a principios de febrero White Coat Waste, un grupo que se opone a la experimentación con animales, los Institutos Nacionales de Salud (NIH) tienen previsto gastar este año 88 millones de dólares en la investigación con tejidos humanos fetales. De esta cantidad, ya se han asignado 27 millones de dólares a la investigación en curso, de los cuales el 80% (21,6 millones de dólares) proceden del departamento dirigido por Anthony Fauci, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID). Entre los experimentos está el trasplante de órganos de bebés abortados a ratones. En concreto, en uno de los experimentos financiados por el NIAID de Fauci en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, “se implantaron en ratones trozos de médula ósea, hígado y timo fetales para que sus cuerpos imitaran el sistema inmunitario humano”. También es tristemente célebre el experimento de la Universidad de Pittsburgh con cabelleras de bebés abortados trasplantadas a ratones.

 

Esta investigación no sólo es inmoral, sino que ni siquiera es necesaria. El vicepresidente del Instituto Charlotte Lozier, David Prentice, doctor en bioquímica, declaró al National Catholic Register que tales experimentos son “ciencia anticuada”, cuando “hoy en día existen técnicas mejores y ciertamente éticas, como el uso de células madre adultas”. Prentice cree que el problema de estas multimillonarias subvenciones de los NIH es que están acostumbrados a este tipo de investigaciones, al menos cuando el Partido Demócrata está en el poder, y que “piensan que el aborto está bien, así que no ven el problema”. A esto se añade la “comodidad”, como señala Daleiden, “de tener una ‘cadena de montaje’ de ‘material’ biológico humano fresco y vivo para uso comercial y experimental”.

 

Esto sirve para recordar que si se utiliza cualquier producto farmacéutico, cosmético o alimentario -diseñado, fabricado y/o probado con líneas celulares derivadas de bebés abortados-, siempre existe una cooperación, al menos remota, con la maldad y también con la comercialización (véase, por ejemplo, el documento de la Pontificia Academia para la Vida de 2005). Si incluso una gran parte de los católicos ha dejado de oponerse a este tipo de sistema, está claro que es poco probable que las instituciones, la industria del aborto y las empresas que la alimentan cambien de línea.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

EUTANASIA TAMBIÉN A LOS RECIÉN NACIDOS

 

Brújula cotidiana, 28-09-2021


El término “eutanasia” nunca se utiliza para estos casos, pero en solo un año, entre 2016 y 2017, 24 niños de entre 0 y 1 año fueron sacrificados por no tener “esperanza de un futuro soportable”. Estos casos no se mencionan porque los padres han dado su consentimiento. Cuando hablamos de muerte “dulce”, ¿sabemos lo que es realmente?

 

En los últimos días ha circulado en Italia la noticia de que el número de firmas para el referéndum sobre la eutanasia legal ha superado el millón  –habiendo completado el comité organizador la certificación de más de 513.000 suscripciones-, y en este momento parece por tanto oportuno empezar a pensar en lo que está ocurriendo allí donde la “muerte dulce” está legalizada en serio desde hace tiempo. Hablamos de Bélgica, donde, en medio de la indiferencia general, desde hace algunos años se está imponiendo un fenómeno espeluznante: el asesinato de bebés cuya vida se considera “indigna de ser vivida”.

 

La demostración de que no hablamos de un bulo lo corrobora el hecho de que recientemente se ha hecho referencia a esta realidad en un artículo del que nadie ha informado en Italia, publicado en la revista científica Archives of Disease in Childhood -Fetal and Neonatal Edition- y comentado en la página web del Instituto Europeo de Bioética. El título del artículo, End-of-life decisions in neonates and infants, prácticamente ignora la gravedad del tema que se debate. Es decir, la eliminación deliberada de vidas humanas siempre que el equipo médico haya evaluado y considerado que “no hay esperanza de un futuro soportable”.

 

Según la publicación, entre septiembre de 2016 y diciembre de 2017, estas “intervenciones” afectaron a 24 niños de entre 0 y 1 año. La cifra de 24 niños supone que el 10% de los bebés que murieron dentro de su primer año de vida en Flandes lo hicieron por una decisión previa que dio lugar a un tratamiento activo como la inyección letal. Además de ser muy elevado, este porcentaje va en aumento, ya que en las encuestas realizadas entre 1999 y 2000 era del 7%.

 

Está claro cuáles son los problemas éticos en esta situación ya que se trata de verdaderos infanticidios aunque se cometan amparándose en un supuesto “futuro insoportable”. La cuestión es que, si se examina con más detenimiento, también hay problemas jurídicos, ya que, mientras no se demuestre lo contrario, la legislación belga ya permite practicar la eutanasia a menores de edad, siempre y cuando tengan capacidad de discernimiento y estén conscientes en el momento en el que se solicita la muerte “dulce”. ¿Cómo se explica entonces que en Bélgica se produzcan cada año decenas de muertes neonatales ante la indiferencia de la población?

 

Los trágicos casos de los niños británicos –Alfie Evans, Charlie Gard e Isaiah Haastrup- se han discutido diligentemente durante semanas, si no meses, así que ¿por qué a lo largo de los años se ha producido un preocupante silencio sobre el 10% de los bebés que murieron en Flandes a causa de la eutanasia? El dilema no parece tan descabellado, evidentemente, y puede aclararse con al menos un par de explicaciones. La primera es que estos pobres bebés recién nacidos fueron eliminados, casi con toda seguridad, con el consentimiento de sus padres; de lo contrario, los casos habrían acabado en los tribunales de inmediato, no en las páginas de la ciencia en la que, además, se habla abiertamente de la eutanasia.

 

Una segunda explicación del fenómeno –y también de por qué los padres de estos niños han dado probablemente su consentimiento a su muerte procurada- se deriva del clima cultural que, por desgracia, parece haberse creado en Bélgica. Estamos hablando de un clima mortífero, como lo demuestra también el hecho de que las muertes “a demanda” hayan aumentado exponencialmente –desde 2003 hasta 2019 se incrementaron en más de un 1.000%-, sin que resulte demasiado chocante.

 

De ahí una pequeña duda final: ¿El millón y pico de firmantes del referéndum sobre la eutanasia legal está al tanto de lo que ocurre en Flandes? ¿Qué piensan ellos? Y sobre todo: en los banquetes de recogida de firmas, ¿se cuentan estas cosas, o se sigue contrabandeando la eutanasia como una cuestión personal sin consecuencias sociales? La duda (e incluso algo más que una duda) surge francamente.

jueves, 5 de agosto de 2021

LA OMS

 


 impulsa la “desmedicalización” del aborto en sus directrices actualizadas de autocuidado

By Alexis I. Fragosa, Esq.

C-Fam,| July 23, 2021

 

WASHINGTON, D.C., 23 de julio (C-Fam) Los defensores del aborto están usando directrices de la OMS para promover abortos médicos domésticos, alegando que empoderan a las mujeres y que maximizan “la comodidad y el apoyo”, pese a daños ya conocidos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó directrices actualizadas de “autocuidado” que recomiendan la autoadministración de drogas inductoras del aborto sin la supervisión directa de un médico.

“Las mujeres pueden hacerse cargo de su salud reproductiva”, dijo Lilian Muchoki de Women First Digital, una organización proaborto que provee instrucciones aprobadas por la OMS a mujeres que buscan abortar en países en que el aborto está restringido o es ilegal, durante un webinar reciente.

Las directrices de la OMS sostienen que la promoción de intervenciones de “autocuidado” asegurarán que los individuos, las familias y las comunidades puedan promover la salud y prevenir enfermedades allí donde carecen de acceso a servicios de salud esenciales o cuando tales servicios estén interrumpidos debido a emergencias.

Tales intervenciones incluyen la autoadministración de anticonceptivos inyectables, anticonceptivos de emergencia y píldoras inductoras del aborto.

La OMS tiene un largo historial de sentar las bases para un acceso amplio al aborto, incluyendo la adición de los abortivos mifepristone y misoprostol, al igual que el empaque combinado de ambos, en sus Listas de Medicinas Esenciales.

Alegando que las intervenciones de autocuidado tienen el mayor potencial para responder a necesidades o exigencias no satisfechas en poblaciones marginales, las directrices de la OMS promueven el uso de abortos autogestionados “en países en que el aborto es ilegal o está restringido”.

Women First Digital no es la única organización que está sacando provecho de las tecnologías de redes sociales y del súbito aumento de la telemedicina durante la pandemia para llevar el aborto a mujeres que viven en naciones en las que el procedimiento es ilegal. La Reproductive Health Network Kenya (RHNK) creó una red virtual de proveedores de aborto que opera dentro del sistema de cuidados de salud keniano y Planned Parenthood of Ghana (PPG) usa la mensajería de redes sociales para instruir a las mujeres sobre cómo usar píldoras abortivas.

Esta aproximación está “basada en un sueño de que el aborto será desmedicalizado, del mismo modo que la anticoncepción y otras opciones están desmedicalizadas”, dijo Muchoki.

Sin embargo, pese a su insistencia de que los abortos autogestionados son seguros y fáciles, los defensores del aborto aún enfrentan la realidad de que muchas mujeres no están dispuestas a someterse a un aborto autogestionado en casa.

“Algunas de estas niñas, debido al dolor, no quieren hacerlo en su casa, pero al menos somos capaces de darles la información necesaria, de modo que sean capaces de manejar el dolor a su nivel”, dijo Abigail Ogunro-Yorke, matrona y jefe institucional de la Clínica de Salud Familiar PPAG en Accra, durante el webinar sobre “autocuidado”.

Los proveedores clandestinos de abortos, a menudo, cuentan con que sus pacientes se procurarán las drogas correctas en las dosis correctas, y que tomarán las píldoras según sus indicaciones. Sin embargo, muchas mujeres no siguen las instrucciones del proveedor.

Algunas de las mujeres que se someten al proceso de aborto están nerviosas y ansiosas debido a que nadie a su alrededor se da cuenta de que están tomando píldoras abortivas, dice Nelly Munyasia, directora ejecutiva de RHNK. Ellas “solo se toman la primera píldora y no se toman la segunda píldora”.

Las mujeres que sí siguen las instrucciones del proveedor son dejadas solas al momento de lidiar con los dolorosos y alarmantes efectos de los medicamentos.

“Las clientas a menudo llaman luego de la segunda dosis. Es la segunda dosis la que las asusta”, dice Ogunro-Yorke. Ellas “estarán gritando” porque vomitan y tienen fiebre, “y esto es lo que las asusta”, aconsejó Ogunro-Yorke.

Pese a la evidencia de que los abortos autogestionados causan hemorragias y otros efectos peligrosos, los defensores del aborto sostienen resueltamente que los abortos de “autocuidado” empoderan a las mujeres y maximizan el apoyo, aun cuando las mujeres son dejadas solas para enfrentar las consecuencias físicas, psicológicas y emocionales de sus abortos.