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miércoles, 5 de noviembre de 2025

PROYECCIONES ANTICIPAN


 FUERTE ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL

 

NOTIVIDA, Año XXV, Nº 1396, 5 de noviembre de 2025

Baja tasa de natalidad y aumento de la esperanza de vida

 

El INDEC publicó un dosier estadístico titulado “La transformación de la población argentina”, con proyecciones demográficas elaboradas en base al Censo 2022. El informe advierte que, hacia el año 2040, habrá muchos menos niños y un incremento significativo del número de ancianos

 

Entre los principales cambios demográficos, se destaca que las mujeres tienen menos hijos y a edades más avanzadas. La desaceleración del crecimiento poblacional responde, principalmente, a la marcada caída de la tasa de fecundidad, que, junto con el aumento de la esperanza de vida al nacer, genera una población cada vez más envejecida.

 

Evolución histórica de la población argentina:

·       1960: 20.013.793

·       1970: 23.364.431

·       1980: 27.949.480

·       1991: 32.615.528

·       2001: 36.260.130

·       2010: 40.117.096

·       2022: 46.135.579

 

La población actual es de 46,4 millones y se estima que en el año 2040 alcanzará los 47,5 millones, según las proyecciones oficiales. El crecimiento será mínimo en comparación con décadas anteriores y responderá, principalmente, al aumento de la expectativa de vida, no a la natalidad.

 

El dossier señala: “Se prevé que la esperanza de vida al nacer continúe en aumento. Esto hace que, hacia 2040, se espere una menor proporción de niños, niñas y adolescentes y una mayor proporción de personas adultas mayores en el territorio nacional”.

 

La población menor de 18 años se reduciría en un 35% entre el 2022 y el 2040 (de 12.603.964 a 8.179.478), lo que refleja el impacto sostenido de la baja fecundidad. Mientras que en el mismo período el número de personas mayores de 80 años se incrementaría en un 59,3% (de 1.194.554 a 1.902.972).

 

El alargamiento de la expectativa de vida compensaría parcialmente la caída de la natalidad, pero el resultado será una población cada vez más envejecida, con implicancias sociales y culturales que aún no se abordan en la agenda pública.

sábado, 30 de agosto de 2025

A FAVOR

 

 del aborto y el género: así “ayuda” UNICEF a los niños

 

Ermes Dovico

Brújula cotidiana, 29_08_2025

 

 

¿Por qué una organización cuyo objetivo es ayudar a los niños en situaciones de necesidad debería ocuparse de promover la anticoncepción, el aborto, los contenidos sexuales explícitos y la ideología LGBT? La pregunta es aún más importante porque no se trata de una pequeña organización, sino de UNICEF, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, que solo en 2024 tuvo unos ingresos de más de 8500 millones de dólares, de los cuales casi 5000 procedían del sector público. No es ningún secreto que esta organización, al igual que otros organismos de la ONU, lleva décadas promoviendo el relativismo moral. Pero ahora, un análisis detallado que ha realizado el Center for Family (C-Fam), un instituto de investigación especializado en seguir las actividades de la ONU y sus agencias, ofrece una amplia panorámica de los programas más controvertidos de UNICEF, que “gasta cientos de millones de dólares en promover contenidos sexuales explícitos, incluso pornográficos, destinados a niños de todo el mundo”, tal y como escribe Austin Ruse al presentar el trabajo. En cuanto a la pornografía, recordemos que ya en 2021 UNICEF había provocado un escándalo con un documento muy permisivo que luego retiró tras las protestas (véase aquí y aquí).

 

C-Fam repasa decenas de programas de UNICEF que favorecen la sexualización precoz de los niños y, en general, transmiten una visión distorsionada de la sexualidad. En un folleto dirigido a menores de entre 10 y 14 años se afirma que “todos los tipos de orientación sexual son naturales”, lo que implica normalizar la homosexualidad y la transexualidad. Del mismo modo, se normaliza la masturbación, definida como “una de las formas de aliviar el estrés, calmar la excitación sexual, explorar el propio cuerpo, la propia sexualidad y los propios deseos”. En otro folleto (edad: 15-18 años), se dice que “forma parte de un comportamiento sexual sano”, afirmación que se contradice con la realidad, ya que la masturbación, como cualquier otro acto contrario a la ley moral natural, es causa de problemas y trastornos físicos y psicológicos. En el mismo folleto, en línea con la aceptación de la homosexualidad, se presenta la penetración anal como una “variante” más de la relación sexual. Y para confirmar que la complementariedad entre hombres y mujeres es opcional para la agencia de la ONU, he aquí otro ejemplo: “Es normal sentir simpatía o atracción por miembros de tu mismo sexo o del sexo opuesto”.

 

Además, un programa de “educación sexual” (las comillas son obligatorias) de UNICEF enseña a niños y jóvenes de entre 10 y 14 años que “los preliminares y las caricias ayudan a relajarse, a sentirse cómodo y a aumentar la excitación sexual”. Luego está Laaha, una plataforma en línea creada con el apoyo de UNICEF, dirigida a niñas de todas las edades, sin que se requiera la supervisión de los padres. Entre las actividades que se proponen en el sitio web se encuentra el llamado “ejercicio del espejo”, en el que se pide a la niña que “abra las rodillas y sostenga el espejo delante de la vulva y la vagina. Utilizar delicadamente los dedos para encontrar la parte más sensible de la vulva”. Y podríamos seguir con los ejemplos.

 

UNICEF promueve este tipo de contenidos desconcertantes tanto dentro como fuera de las escuelas. Ningún ámbito queda excluido de la labor de propaganda: “Organizaciones de la sociedad civil o comunitarias, centros o clubes juveniles, clínicas de salud, campamentos de verano, instituciones religiosas u organizaciones confesionales, centros de actividades extraescolares [...], prisiones, centros de detención [...], campos de refugiados u otros refugios donde las personas buscan ayuda humanitaria”. Este es el público al que se dirige la guía sobre “educación sexual integral” que la agencia para la infancia publicó en 2020 junto con la Unesco, la Organización Mundial de la Salud y otros organismos de la ONU. El documento tiene una sección titulada “Jóvenes lesbianas, gays y bisexuales, y otros jóvenes hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres”, en la que se recomienda la presencia de miembros de la comunidad LGBT como “facilitadores”, es decir, como guías del grupo de menores. Además, se sugiere que, fuera del ámbito escolar, se pueden abordar temas controvertidos “de una manera que podría no ser siempre factible o aceptable en el ámbito escolar”. En resumen, si en la escuela UNICEF ya transmite conceptos atrevidos, fuera de la escuela se atreve aún más.

 

La educación sexual, en la neolengua, significa también educación sobre el aborto como derecho. Sería lógico pensar que una agencia dedicada a los niños se oponga a suprimir sus vidas en el útero materno, pero para UNICEF las cosas son diferentes. La agencia de la ONU participa o apoya varios programas abortistas. Entre ellos, el Programa de Reproducción Humana, en el que UNICEF, la OMS, el Banco Mundial, el UNFPA y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) colaboran con algunos de los mayores gigantes del aborto a nivel mundial, como la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF), MSI Reproductive Choices (antes Marie Stopes International), Pathfinder International y otras.

 

UNICEF también participa en otro programa de las Naciones Unidas (2Gether4SRHR) diseñado para promover “la salud y los derechos sexuales y reproductivos” (SRHR, por sus siglas en inglés: traducido, anticoncepción y aborto) en África oriental y meridional. Este mismo programa presenta la objeción de conciencia de forma negativa.

 

La lista anterior es solo una lista parcial de todas las colaboraciones, iniciativas y programas controvertidos relacionados con UNICEF, que afectan a todos los contextos, desde la Ucrania en guerra hasta Tailandia, pasando por la inevitable África, como hemos visto. UNICEF lleva a cabo todas las actividades relacionadas con estos temas a pesar de que no existe consenso al respecto en la Asamblea General de la ONU y de que el derecho internacional no reconoce los conceptos ideológicos de “orientación sexual” e “identidad de género”, ni el aborto legal. Se trata de cuestiones que son competencia de los distintos Estados y en las que no debería haber interferencias ni presiones de organizaciones internacionales como UNICEF (discurso que podría ampliarse a ONG similares, como Save the Children); pero que, sin embargo, existen.

 

Estos hechos deberían estimular una reflexión sobre la conveniencia de financiar realidades tan ideológicamente comprometidas y, como mínimo, de vincular los fondos solamente a intervenciones humanitarias específicas y verdaderas. Ya en diciembre de 2007 Benedicto XVI, en un discurso a los miembros de organizaciones no gubernamentales de inspiración católica, advertía contra la “lógica relativista” que domina el debate internacional y que opera “una defensa selectiva de los derechos humanos”. Una lógica que conduce a “negar la ciudadanía a la verdad sobre el hombre y su dignidad, así como a la posibilidad de una acción ética basada en el reconocimiento de la ley moral natural”, emanación de la ley de Dios. La caridad no puede sino estar ligada a la verdad.

domingo, 22 de diciembre de 2024

CASO BEATRIZ

 

la Corte Interamericana rechazó la pretensión de reconocer el aborto como un derecho humano

 

Débora Ranieri

Infobae, 22 Dic, 2024

 

Después de una larga espera, el pasado viernes 20 de diciembre, finalmente la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) con sede en Costa Rica, notificó la sentencia del caso “Beatriz y otros vs El Salvador”, entendiendo que la protección de una madre que atraviesa un embarazo de riesgo y con la concepción de un bebé con anencefalia debe lograrse con protocolos o directivas médicas adecuadas a esa circunstancia. Estas guías médicas, al mismo tiempo, no son incompatibles con una legislación que prohíbe el aborto en el derecho penal y protege la vida desde la concepción en la Constitución, situación en la que se encuentra el Estado salvadoreño.

 

Sin lugar a dudas, esta decisión constituye un hito trascendente para el derecho internacional de los derechos humanos y para la protección de toda madre e hijo en el seno materno en la región latinoamericana. A pesar de las múltiples presiones de las asociaciones feministas y abortistas que llevaron esto a la Corte (el caso recibió más de 100 Amicus Curiae), cinco jueces de los seis que integran el Tribunal realizaron de modo valiente una interpretación de la Convención Americana fiel a su espíritu y en respeto de la soberanía del Estado salvadoreño.

 

Varios son los puntos a destacar de esta decisión que conviene tener en cuenta para no malinterpretar el contenido de la sentencia y sus efectos para los Estados que aprobaron la Convención Americana de Derechos Humanos.

 

En primer lugar, los jueces reconocieron la realidad de los hechos del caso sin tergiversar con mirada ideológica los acontecimientos relevantes. Beatriz luego de tener a su primer hijo en el año 2012 y padecer una enfermedad de base (lupus eritematoso sistémico, nefropatía lúpica y artritis reumatoidea), decidió volver a ser madre quedando embarazada un año después. Al cursar la semana catorce de gestación se diagnosticó que su beba padecía anencefalia.

 

A partir de allí, varias asociaciones abortistas comenzaron a presionar al sistema de salud salvadoreño para que se le realizara un aborto. Tanto los tribunales judiciales que intervinieron como los Comités médicos, consideraron que había que cuidar la vida y salud de Beatriz al mismo tiempo que el derecho a nacer de su hija. Y así se hizo.

 

Beatriz dio a luz a la niña a través de una cesárea, le puso como nombre Leilany, la tuvo en sus brazos y cinco horas después la pequeña falleció por su condición vulnerable. Beatriz pudo dar sepultura a su hija y su vida continuó sin dificultad para su salud. Cinco años después Beatriz falleció por un accidente en la vía pública. La Corte reconoce entonces que no hubo nexo causal entre la muerte de Beatriz en 2017 y su embarazo de 2013, por lo que no se afectó su derecho a la vida.

 

En segundo lugar, se intentó generar que la Corte entendiese que la legislación de El Salvador, al penalizar todo aborto y proteger al niño en gestación, estaría desprotegiendo los derechos humanos de Beatriz. De ningún modo lo entendieron así los cinco jueces del voto mayoritario, considerando que el problema de la cuestión residió en los protocolos de atención para estos casos. De allí que la Corte en sus medidas de garantía de no repetición, pide a El Salvador que establezca protocolos que regulen cómo proceder en casos de embarazo de riesgo.

 

Conviene resaltar de modo claro que, en ningún párrafo de la sentencia, la Corte requiere a El Salvador cambiar ni su Constitución ni su Código penal. De allí, por lógica jurídica, debe entenderse que la Corte niega la supuesta existencia de un “derecho al aborto” de acuerdo al sistema interamericano de derechos humanos.

 

En tercer lugar, la Corte niega toda configuración de la figura de ¨tortura¨ en el presente caso, caracterización que fue pedida por la Comisión y varias asociaciones feministas. Llevar adelante un embarazo de riesgo y dar a luz a una hija con anencefalia, de ningún modo puede ser considerado tortura.

 

Por último, la Corte pone su foco en la necesidad de arbitrar los medios para una correcta atención de la maternidad vulnerable y advierte sobre la posibilidad de violencia obstétrica cuando esa atención desatiende las circunstancias especiales que rodean a estos casos. Reiteramos entonces que esa violencia obstétrica, según la Corte, no es consecuencia de la legislación penal sobre el aborto, sino como efecto de la regulación de las guías de atención médica.

 

Sin lugar a duda, habrá un antes y un después del caso Beatriz para la protección de los derechos humanos, las consecuencias jurídicas hacia los Estados parte del sistema interamericano son muy importantes, descartándose de modo claro toda posibilidad de instaurar al aborto como un derecho que pueda ser compatible con el sistema de derechos humanos de Latinoamérica.

 

La Corte entonces se ha pronunciado contra el aborto y a favor de la protección de toda madre y niño en gestación.

martes, 23 de abril de 2024

FUERTE LOBBY ABORTISTA

 

 POR LA CONTINUIDAD DEL PLAN ENIA

 

NOTIVIDA, Año XXIV, Nº 1354, 23 de abril de 2024

 

 

El Gobierno nacional no renovó los contratos de unos 600 trabajadores del Plan ENIA (de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia) y el lobby abortista encabezado por el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) se puso en marcha.

 

El Plan ENIA contó desde sus orígenes con el apoyo técnico del UNFPA, que formaba parte del Consejo Consultivo del ENIA y del Consejo Asesor de la Dirección Nacional de Salud Sexual y Reproductiva (DNSSR).

 

El Plan tiene tres pilares: 1) ESI/Consejerías sobre salud sexual, 2) anticoncepción y 3) aborto.

 

El UNFPA -la Agencia de la ONU más abocada al control poblacional- exigió la garantía y continuidad del Plan ENIA en su Programa de asistencia al país (2,8 millones de dólares). Adicionalmente elaboró informes para mostrar que Argentina puede “ahorrar una magnitud importante de recursos fiscales” con la reducción de la fecundidad adolescente.

 

La Defensoría de Niños y Adolescentes en Diputados

 

La semana pasada la Defensora Nacional de Niños y Adolescentes, Dra. Marisa Graham y el Defensor adjunto, Dr. Facundo Hernández, brindaron el informe trimestral del organismo en la Comisión de Familias, Niñez y Juventudes de la Cámara baja.

 

Durante la presentación manifestaron su preocupación por la recesión de los contratos del Plan ENIA. En la placa que exhibieron se ven las áreas que el Plan articula: Educación, Salud y Desarrollo social (las mismas que el Informe Kissinger recomendaba para coordinar las políticas de control poblacional en los países en vía de desarrollo).

 

También graficaron la reducción de la fecundidad adolescente que produjo el ENIA (con anticonceptivos de larga duración, particularmente implantes subdérmicos, y aborto).

 

En el momento de las preguntas la diputada Gabriela Brouwer de Koning (UCR, Cba) afirmó que el ENIA “es una de las pocas políticas públicas con resultados favorables: redujo un 50% de los embarazos de niñas y adolescentes”. Le pidió a la Defensora que trabaje junto a ellos para revertir la situación y anticipó que ya están “diseñando algunas intervenciones para visibilizar el tema, sostenerlo y defenderlo”.

 

Pedidos de informes al Poder Ejecutivo sobre el Plan ENIA

 

Brouwer mencionó durante la reunión de comisión, el pedido de informes que habían presentado para obtener repuestas sobre la continuidad y vigencia del Plan ENIA. El proyecto (exp. 1517/2024) fue encabezado por la radical Carla Carrizo y contó con las firmas de sus compañeros de bloque: Gabriela Brouwer de Koning, Marcela Antola, Pablo Cervi, Natalia Sarapura, Melina Giorgi, Pamela Verasay, Gerardo Cipolini, Danya Tavela y Mariela Coletta. Los diputados de la UCR han sido siempre férreos defensores del Plan ENIA en la cámara.

 

Con el mismo objetivo ingresaron:

 

Expediente 1569/2024 del diputado Pablo Giuliano (UCR, BsAs).

 

Expediente 1572/2024 que lleva las firmas de los diputados de Unión por la Patria (UP): Cecilia Moreau, Pablo Yedlin y Daniel Gollán.

 

Expediente 1616/2024 de la diputada Natalia Zaracho (UP, BsAs).

 

En su primera reunión los asesores de la Comisión de Salud comenzaron a tratar el tema.

viernes, 9 de febrero de 2024

EL ABORTO PROVOCADO

 

primera causa de muerte en el mundo por quinto año consecutivo

 

Por Carlos Esteban

 

Imfovaticana, 02 febrero, 2024

 

Es el holocausto silencioso, el mayor genocidio de la historia contra los seres más inocentes. En Estados Unidos, con la revocación de Roe vs Wade, ha dejado de ser un derecho constitucional, pero sigue siendo, por quinto año consecutivo, la primera causa de muerte en el mundo.

 

Ni las guerras, ni las plagas -ni el covid, ciertamente-, ni las enfermedades comunes: la primera causa de muerte en todo el mundo es deliberada, un tipo de homicidio que se produce a escondidas pero en medio de nuestras sociedades y de forma completamente legal y ‘respetable’: el aborto provocado.

 

El año pasado se cometieron más de 44,6 millones de abortos en todo el planeta, según Worldometer, una fuente no partidista que rastrea y evalúa estadísticas en tiempo real sobre una amplia variedad de temas, basándose en datos de fuentes como las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud ( OMS), Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras.

 

Ese total es mayor que el número de muertes atribuidas a las siguientes siete causas de muerte (enfermedades transmisibles, cáncer, tabaquismo, consumo de alcohol, VIH/SIDA, accidentes de tránsito y suicidio) sumadas.

 

“El Worldometer midió el total de muertes en 2023 en más de 60,6 millones”, señala el Christian Post . “Sin embargo, esa cifra no incluye el aborto como forma de muerte. Si los abortos se contabilizaran como muertes en las estadísticas, las muertes del año pasado habrían superado los 100 millones, y los abortos habrían representado más del 40% de ellas”.

martes, 3 de enero de 2023

MÁS DE 44 MILLONES DE ABORTOS

 

 segaron las vidas antes de nacer en el 2022 en todo el mundo

 

(Lifenews/InfoCatólica) 3-01-23

 

Wordldometers es una institución independiente que recopila datos de gobiernos y otras organizaciones y, a partir de ellos, elabora informes con estimaciones y proyecciones.

 

Basa sus cifras diarias de abortos en una hoja informativa de la Organización Mundial de la Salud, que estima una cifra de abortos al año aún mayor que la de Worldometers. «Cada año se producen en el mundo unos 73 millones de abortos provocados», afirma la OMS.

 

Si se comparan las cifras de abortos con otras causas de muerte, como el cáncer, el VIH/SIDA, los accidentes de tráfico y el suicidio, los abortos superan con creces a todas las demás causas. Se calcula que en 2022 murieron 9,6 millones de personas por cáncer, 6 millones por tabaquismo, 16 millones por diversas enfermedades comunes y 2 millones por VIH/SIDA. También se registran muertes por malaria y alcohol.

 

Con 67,1 millones de personas que murieron el año pasado por una causa distinta del aborto y 111 millones de personas en total por aborto y todas las causas, eso significa que los abortos representaron casi el 40% de todas las muertes en el mundo el año pasado.

 

Y cuando se compara con el COVID, el número de personas que mueren por abortos empequeñece el número de muertes por la pandemia. Worldometers indica que aproximadamente 3,1 millones de personas murieron por COVID en todo el mundo en 2022. Hay muchas dudas sobre si estas cifras son exactas, ya que un porcentaje considerable de muertes por COVID no son en realidad consecuencia directa del propio virus, sino de personas que tenían el virus en el momento de morir por alguna otra causa.

jueves, 17 de marzo de 2022

BIDEN CONCEDE

 


88 millones al aborto y la investigación con fetos vivos


Ermes Dovico


Brújula cotidiana, 16-03-2022

 

Un proyecto de la Universidad de Pittsburgh pone encima de la mesa la posibilidad de que a los bebés se les extraigan los órganos en vida. Y la Administración Biden destina 88 millones de dólares a la investigación con tejidos humanos fetales, como los trasplantes de bebés a ratones. El NIAID, dirigido por Fauci, es el principal financiador.

 

El comercio de líneas celulares, tejidos y órganos de niños abortados voluntariamente con fines de “investigación científica” es una realidad bien conocida, aunque se informa poco de su carácter trágico. Pero la verdad que está saliendo cada vez más a la luz en Estados Unidos a partir de documentos oficiales y de las opiniones de diversos expertos es la posibilidad de que los órganos se obtengan habitualmente de niños que aún están vivos en el momento de la extracción. Estamos hablando, atentos, de investigación financiada con dinero público.

 

El tema preocupa a los grupos próvida desde hace muchos años, pero desde agosto de 2021 se han añadido las 252 páginas de nuevos documentos del Departamento de Salud de Estados Unidos (HHS), que el Center for Medical Progress -representado legalmente por Judicial Watch- obtuvo tras una demanda presentada contra el HHS después de que no respondiera a una solicitud anterior de la Ley de Libertad de Información.

 

A través de su análisis de las citadas 252 páginas, el Centro para el Progreso Médico (CMP) descubrió que en 2015 la Universidad de Pittsburgh presentó un proyecto al HHS solicitando más de 3,2 millones de dólares en fondos federales durante un periodo de cinco años (hasta agosto de 2021 había recibido al menos 2,7 millones), con el objetivo de ampliar su colección de tejido fetal de hace décadas y convertirse así en un verdadero centro de tejidos y otras partes de bebés abortados de entre 6 y 42 semanas de edad gestacional. En particular, el proyecto de la Universidad de Pittsburgh hizo hincapié en el registro del “tiempo de isquemia caliente en nuestras muestras y en la adopción de medidas para reducirlo al mínimo a fin de garantizar la máxima calidad de las muestras biológicas”.

 

Esto sugiere, como señala el CMP, que el tiempo que transcurre entre el aborto y la extracción de los órganos es mínimo. Una opinión confirmada por muchos profesionales, entre ellos la doctora Ronna Jurow, ginecóloga que se define como proabortista y con un pasado en Planned Parenthood. Jurow, basándose en las declaraciones del proyecto de la Universidad de Pittsburgh y en las posteriores declaraciones de uno de sus portavoces (David Seldin), declaró a Fox News que “no hay duda” de que el bebé está vivo durante la extracción. Para Kathi Aultman, antigua abortista y ahora ginecóloga provida, según las palabras sobre el tiempo isquémico, “el bebé tendrá que nacer vivo o ser asesinado inmediatamente antes de nacer”. Otra doctora, Christina Francis, presidenta de la Asociación Americana de Ginecólogos Pro-Vida, argumenta: “Si se dice que el tiempo de isquemia comienza después de la extracción del tejido, significa que el bebé sigue vivo en el momento en que se extrae el tejido”. Una barbaridad que la doctora Francis compara con las prácticas del infame Kermit Gosnell.

 

Más de 90 diputados republicanos firmaron una carta fechada el 21 de septiembre de 2021, en la que pedían a las autoridades competentes que investigaran los procedimientos de aborto utilizados en la investigación de la Universidad de Pittsburgh, en particular la posibilidad de que se extrajeran órganos de bebés nacidos vivos -tras un aborto inducido- y que esta extracción fuera “la causa de la muerte”.

 

Los experimentos de este tipo en la Universidad de Pittsburgh tienen casi un siglo de antigüedad, como recordó David Daleiden, fundador del CMP, sobre el trabajo del doctor Davenport Hooker, que “filmó sus experimentos en los años 30 y 50 probando los reflejos de los bebés abortados vivos hasta que morían. Las imágenes están disponibles en YouTube”.

 

La Universidad de Pittsburgh ha tratado de desmarcarse encargando una revisión legal de sus prácticas a la firma Hyman, Phelps y McNamara, que por un lado concluye que las actividades de la universidad sobre “investigación con tejidos fetales humanos” se ajustan a la ley, pero por otro lado advierte que su revisión legal se limita a las áreas en las que la propia universidad tiene responsabilidad directa y, por tanto, no cubre “la toma de decisiones clínicas o la prestación de atención médica como el aborto, por parte de personas que actúan como empleados del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh (UPMC)”, una entidad privada que no depende de la universidad pública de la que deriva su nombre.

 

Por lo tanto, es evidente que la cuestión sigue abierta. Sin embargo, existe una turbia conexión: “Los proveedores de abortos de Planned Parenthood forman parte del personal de la Universidad de Pittsburgh y realizan abortos en el UPMC para obtener fetos para los experimentos de la universidad”, explica Daleiden, que es conocido por haber documentado una compraventa sistemática de partes de bebés abortados en los últimos años. Además, el cumplimiento formal de la ley no es sinónimo de moralidad: el hecho de que el aborto inducido esté permitido por la ley no elimina el pecado, ni la problemática ética -aunque con diferentes niveles de responsabilidad- de sus “frutos”.

 

En este sentido, hay que recordar que con la presidencia de Biden se ha producido una reversión de las políticas adoptadas por Trump. En abril de 2021, el HHS revocó la decisión que se había tomado dos años antes de someter la concesión de fondos a proyectos sobre tejido fetal a la evaluación de un comité ético.

 

Además, según reconstruyó a principios de febrero White Coat Waste, un grupo que se opone a la experimentación con animales, los Institutos Nacionales de Salud (NIH) tienen previsto gastar este año 88 millones de dólares en la investigación con tejidos humanos fetales. De esta cantidad, ya se han asignado 27 millones de dólares a la investigación en curso, de los cuales el 80% (21,6 millones de dólares) proceden del departamento dirigido por Anthony Fauci, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID). Entre los experimentos está el trasplante de órganos de bebés abortados a ratones. En concreto, en uno de los experimentos financiados por el NIAID de Fauci en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, “se implantaron en ratones trozos de médula ósea, hígado y timo fetales para que sus cuerpos imitaran el sistema inmunitario humano”. También es tristemente célebre el experimento de la Universidad de Pittsburgh con cabelleras de bebés abortados trasplantadas a ratones.

 

Esta investigación no sólo es inmoral, sino que ni siquiera es necesaria. El vicepresidente del Instituto Charlotte Lozier, David Prentice, doctor en bioquímica, declaró al National Catholic Register que tales experimentos son “ciencia anticuada”, cuando “hoy en día existen técnicas mejores y ciertamente éticas, como el uso de células madre adultas”. Prentice cree que el problema de estas multimillonarias subvenciones de los NIH es que están acostumbrados a este tipo de investigaciones, al menos cuando el Partido Demócrata está en el poder, y que “piensan que el aborto está bien, así que no ven el problema”. A esto se añade la “comodidad”, como señala Daleiden, “de tener una ‘cadena de montaje’ de ‘material’ biológico humano fresco y vivo para uso comercial y experimental”.

 

Esto sirve para recordar que si se utiliza cualquier producto farmacéutico, cosmético o alimentario -diseñado, fabricado y/o probado con líneas celulares derivadas de bebés abortados-, siempre existe una cooperación, al menos remota, con la maldad y también con la comercialización (véase, por ejemplo, el documento de la Pontificia Academia para la Vida de 2005). Si incluso una gran parte de los católicos ha dejado de oponerse a este tipo de sistema, está claro que es poco probable que las instituciones, la industria del aborto y las empresas que la alimentan cambien de línea.

jueves, 5 de agosto de 2021

LA OMS

 


 impulsa la “desmedicalización” del aborto en sus directrices actualizadas de autocuidado

By Alexis I. Fragosa, Esq.

C-Fam,| July 23, 2021

 

WASHINGTON, D.C., 23 de julio (C-Fam) Los defensores del aborto están usando directrices de la OMS para promover abortos médicos domésticos, alegando que empoderan a las mujeres y que maximizan “la comodidad y el apoyo”, pese a daños ya conocidos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó directrices actualizadas de “autocuidado” que recomiendan la autoadministración de drogas inductoras del aborto sin la supervisión directa de un médico.

“Las mujeres pueden hacerse cargo de su salud reproductiva”, dijo Lilian Muchoki de Women First Digital, una organización proaborto que provee instrucciones aprobadas por la OMS a mujeres que buscan abortar en países en que el aborto está restringido o es ilegal, durante un webinar reciente.

Las directrices de la OMS sostienen que la promoción de intervenciones de “autocuidado” asegurarán que los individuos, las familias y las comunidades puedan promover la salud y prevenir enfermedades allí donde carecen de acceso a servicios de salud esenciales o cuando tales servicios estén interrumpidos debido a emergencias.

Tales intervenciones incluyen la autoadministración de anticonceptivos inyectables, anticonceptivos de emergencia y píldoras inductoras del aborto.

La OMS tiene un largo historial de sentar las bases para un acceso amplio al aborto, incluyendo la adición de los abortivos mifepristone y misoprostol, al igual que el empaque combinado de ambos, en sus Listas de Medicinas Esenciales.

Alegando que las intervenciones de autocuidado tienen el mayor potencial para responder a necesidades o exigencias no satisfechas en poblaciones marginales, las directrices de la OMS promueven el uso de abortos autogestionados “en países en que el aborto es ilegal o está restringido”.

Women First Digital no es la única organización que está sacando provecho de las tecnologías de redes sociales y del súbito aumento de la telemedicina durante la pandemia para llevar el aborto a mujeres que viven en naciones en las que el procedimiento es ilegal. La Reproductive Health Network Kenya (RHNK) creó una red virtual de proveedores de aborto que opera dentro del sistema de cuidados de salud keniano y Planned Parenthood of Ghana (PPG) usa la mensajería de redes sociales para instruir a las mujeres sobre cómo usar píldoras abortivas.

Esta aproximación está “basada en un sueño de que el aborto será desmedicalizado, del mismo modo que la anticoncepción y otras opciones están desmedicalizadas”, dijo Muchoki.

Sin embargo, pese a su insistencia de que los abortos autogestionados son seguros y fáciles, los defensores del aborto aún enfrentan la realidad de que muchas mujeres no están dispuestas a someterse a un aborto autogestionado en casa.

“Algunas de estas niñas, debido al dolor, no quieren hacerlo en su casa, pero al menos somos capaces de darles la información necesaria, de modo que sean capaces de manejar el dolor a su nivel”, dijo Abigail Ogunro-Yorke, matrona y jefe institucional de la Clínica de Salud Familiar PPAG en Accra, durante el webinar sobre “autocuidado”.

Los proveedores clandestinos de abortos, a menudo, cuentan con que sus pacientes se procurarán las drogas correctas en las dosis correctas, y que tomarán las píldoras según sus indicaciones. Sin embargo, muchas mujeres no siguen las instrucciones del proveedor.

Algunas de las mujeres que se someten al proceso de aborto están nerviosas y ansiosas debido a que nadie a su alrededor se da cuenta de que están tomando píldoras abortivas, dice Nelly Munyasia, directora ejecutiva de RHNK. Ellas “solo se toman la primera píldora y no se toman la segunda píldora”.

Las mujeres que sí siguen las instrucciones del proveedor son dejadas solas al momento de lidiar con los dolorosos y alarmantes efectos de los medicamentos.

“Las clientas a menudo llaman luego de la segunda dosis. Es la segunda dosis la que las asusta”, dice Ogunro-Yorke. Ellas “estarán gritando” porque vomitan y tienen fiebre, “y esto es lo que las asusta”, aconsejó Ogunro-Yorke.

Pese a la evidencia de que los abortos autogestionados causan hemorragias y otros efectos peligrosos, los defensores del aborto sostienen resueltamente que los abortos de “autocuidado” empoderan a las mujeres y maximizan el apoyo, aun cuando las mujeres son dejadas solas para enfrentar las consecuencias físicas, psicológicas y emocionales de sus abortos.