miércoles, 4 de abril de 2018

UN NIÑO DE DOS AÑOS SE DESPERTÓ MOMENTOS ANTES DE QUE DESCONECTARAN SU SOPORTE VITAL


Radio Mitre, 3 abril, 2018

Un niño de dos años, que padecía un raro tipo de cáncer de pulmón, sorprendió a su familia al despertar de un coma momentos antes de que apagaran su respirador por decisión de sus padres.

Después de su milagrosa recuperación, tras dos años luchando por superar la enfermedad, Dylan Askin, oriundo de Derby (Reino unido), fue enviado a su casa.

Los doctores no creían que lo iba a lograr. El niño tenía un raro tipo de cáncer de pulmón: el 80% de sus pulmones estaban cubiertos de quistes. Con todo el dolor del mundo, sus padres habían decidido acabar con su sufrimiento y apagar su respirador.

Momentos antes de que los doctores desconectaran su soporte vital, se despertó. Gradualmente, empezó a estar mejor y su salud se estabilizó de tal manera que fue dado de alta.

El niño había sido llevado por su familia al hospital Derby Royal en la Navidad de 2015 al presentar problemas respiratorios. Ahí fue cuando encontraron que su pulmón había colapsado. Los estudios que le realizaron determinaron que tenía quistes y el pronóstico era más grave de lo que su familia pudo imaginar.
Al principio, Dylan se había recuperado para salir de terapia intensiva, pero debido a un ataque contrajo neumonía bacteriana. Sus pulmones casi no funcionaban. Y así fue que los médicos decidieron ofrecerle a sus padres que le quitaran el respirador.

martes, 3 de abril de 2018

MARTHA PELLONI



«El Papa Francisco me dijo tres palabras: preservativo, transitorio y reversible»

(Agencias/InfoCatólica), 3-4-18

Martha Pelloni, profesora, rectora y religiosa argentina de la Congregación de Carmelitas Misioneras Teresianas, ha manifestado su oposición al aborto pero a su vez ha asegurado que el Papa le propuso el uso de preservativos y la ligadura de trompas para las mujeres que no se quieren quedar embarazadas.

 Pelloni asegura en una entrevista a Radio Cut estar «a favor de la vida de la madre y el bebé. Es necesario el debate para que veamos toda la atención que hay que darle a una mujer para que no llegue a un aborto».

En diálogo con Crónica Anunciada, la religiosa aseguró que defiende «las dos vidas, la de la madre y la del hijo» y agregó que «tiene que haber una paternidad responsable, una planificación».

Sin embargo, la polémica está servida ante la siguiente afirmación:

«El Papa Francisco hablando de este tema me dijo tres palabras: preservativo, transitorio, y reversible. Un diafragma, y en último caso, que es lo que nosotros aconsejamos a las mujeres del campo... ligamento de trompas".

Y añade:

«Si hay educación sexual y responsabilidad del Estado para atender a la mujer en su situación de pobreza, no necesitamos despenalizar el aborto porque no va a ser necesario abortar».

Catecismo de la Iglesia Católica

2370 La continencia periódica, los métodos de regulación de nacimientos fundados en la autoobservación y el recurso a los períodos infecundos (HV 16) son conformes a los criterios objetivos de la moralidad. Estos métodos respetan el cuerpo de los esposos, fomentan el afecto entre ellos y favorecen la educación de una libertad auténtica. Por el contrario, es intrínsecamente mala “toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga como fin o como medio, hacer imposible la procreación” (HV 14):

«Al lenguaje natural que expresa la recíproca donación total de los esposos, el anticoncepcionismo impone un lenguaje objetivamente contradictorio, es decir, el de no darse al otro totalmente: se produce no sólo el rechazo positivo de la apertura a la vida, sino también una falsificación de la verdad interior del amor conyugal, llamado a entregarse en plenitud personal. [...] Esta diferencia antropológica y moral entre la anticoncepción y el recurso a los ritmos periódicos implica [...] dos concepciones de la persona y de la sexualidad humana irreconciliables entre sí» (FC 32).

jueves, 8 de marzo de 2018

PROYECTO ANTIABORTO




Seis cordobeses firmaron un proyecto “antiaborto”

La Voz del Interior, 7 de marzo de 2018 

La iniciativa viene siendo presentada en el Congreso ya desde hace un par de años por la Red Federal de Familias, un colectivo provida, según se autodefinen. Y este año, la primera firma es del democristiano cordobés Juan Brügge.
Los diputados que se oponen a la despenalización del aborto, autodenominados “defensores de la vida”, no se quedaron de brazos cruzados frente al avance en el Congreso del debate sobre la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo: ayer mismo, con la firma de al menos 20 diputados –seis de ellos son cordobeses–, presentaron el proyecto de ley de Protección Integral de los Derechos Humanos de la Mujer Embarazada y de los Niños y las Niñas por Nacer.
En diálogo con La Voz, el diputado señaló que “el aborto es el final de una película” que empieza antes, con situaciones evitables, y que con esta iniciativa se busca “la protección de la vida, que empieza desde la concepción”.

“Estoy de acuerdo con todos los métodos anticonceptivos, pero cuando aparece la vida, no se jode más”, le dijo Brügge a este diario.
El referente de la Democracia Cristiana remarcó que acompañan el proyecto con su firma los otros tres diputados del bloque Córdoba Federal: Martín Llaryora, Alejandra Vigo y Paulo Cassinerio; y otros dos cordobeses de Cambiemos: la radical Soledad Carrizo y el macrista Javier Pretto.

Audacias inesperadas
A ellos se les suman la kirchnerista Silvina Frana; los massistas Vanesa Massetani, Gustavo Bevilacqua y Carla Pitiot; Lucila Lehmann, de la Coalición Cívica; la bloquista sanjuanina Graciela Caselles; la tucumana Beatriz Ávila (Partido por la Justicia Social); los macristas Stella Maris Huczak, David Schlereth, Jorge Enriquez, Carlos Roma y Karina Molina; la santiagueña Graciela Navarro (Frente Cívico), y el tucumano José Orellana (Primero Tucumán).

Brügge criticó que “los abortistas hablan del derecho de la mujer como algo absoluto, cuando en realidad la persona por nacer desde la concepción ya es sujeto de derecho”, y señaló que su proyecto establece “la creación de centros de atención de mujeres embarazadas, donde pueden participar privados también”.

“Además, creamos la Asignación Universal por Hijo Por Nacer, con lo cual fomentamos que los embarazos lleguen a buen puerto, y también la Asignación Universal para Mujeres Embarazadas por Violación, que se sigue cobrando hasta los 18 años del niño o la niña. Si la mujer no quiere tenerlo, porque es fruto de una violación, puede darlo en adopción; y los adoptantes también cobran esa asignación”, explicó Brügge.

El cordobés afirmó que también “califica como violencia contra la mujer el hecho de que algún centro asistencial le sugiera la posibilidad de abortar”.

Brügge señaló que en los próximos días presentará otro proyecto de modificación de la ley de Adopción, para introducir la figura de adopción en vientre.

“He hecho consultas con diferentes cleros e iglesias, y no hay objeciones”, aseveró.

FALACIAS ABORTISTAS




Carlos Prosperi

Dr. en Ciencias Biológicas – Lic. en Filosofía


Introducción

La legalización o no del aborto es un tema muy debatido en todo el mundo, y desgraciadamente ha generado discusiones que generalmente evitan el tema central de la problemática y se dispersan en cuestiones que, aunque pueden ser importantes individualmente y merecen ser atendidas, no hacen al verdadero trasfondo de la problemática. Esta cuestión central es resolver si el cigoto es o no un ser humano. Si no es un ser humano, como algunos pretenden, sino que es solamente un acumulo de células molestas, el aborto debería ser absolutamente libre y sin ninguna restricción, equiparable a la extirpación de un tumor, o del apéndice. En casos así es evidente que no hay ningún reparo moral o social para impedirlo.

Si, en cambio, el cigoto es un ser humano, todos entendemos, independientemente de convicciones religiosas, ideológicas o sociales, que la vida humana está por encima de cualquier otro derecho o reivindicación, salvo casos excepcionalísimos. Por lo tanto dicho cigoto debe ser cuidado por la sociedad en su conjunto tanto como la vida de un bebé ya nacido, un joven, un adulto o un anciano. Y es evidente que a ninguna persona razonable se le ocurriría proponer la ejecución sumaria de un ser humano inocente para solucionar el problema de una mujer que no quiere ser madre, o de una familia que no puede mantenerlo económicamente o no lo desea como miembro, o para mantener el sistema de salud pública.



El cigoto es humano

Cigoto es el término general que se utiliza para designar a la unión de óvulo y espermatozoide con el fin de desarrollarse para formar un nuevo individuo de su especie. El óvulo y el espermatozoide tienen un número cromosómico haploide, es decir que cada uno lleva la mitad de los cromosomas provenientes respectivamente de la madre y el padre. Así por separado son solamente células, y tienen vida como cualquier otra célula, pero de ninguna manera podrían considerarse vida humana, ni mucho menos individuos.

Pero luego de producida la fecundación del óvulo, lo que también se conoce como la concepción, esto cambia radicalmente. La mitad de los cromosomas del óvulo se unen con la otra mitad de los cromosomas del espermatozoide para formar un cigoto, que ya tiene el número cromosómico normal o diploide, propio de su especie, formando de esta manera un individuo de la misma especie pero completamente nuevo, bien diferenciado de su padre y su madre en tanto individuo. Esto es estrictamente científico y objetivo, y es algo bien conocido desde hace mucho tiempo, que se puede consultar incluso en manuales de Biología o Genética de colegios secundarios, de manera que nadie puede alegar ignorancia de la cuestión.

La Academia Nacional de Medicina manifestó en el Plenario Académico realizado el 30 de septiembre de 2010: “Frente a algunas manifestaciones recientes a favor de legalizar el aborto que se han difundido en los medios, la Academia Nacional de Medicina quiere recordar principios básicos de la ciencia y la práctica médicas que obligan y vinculan a todos los profesionales del país.
La salud pública argentina necesita de propuestas que cuiden y protejan a la madre y a su hijo, a la vida de la mujer y a la del niño por nacer. La obligación médica es salvar a los dos, nada bueno puede derivarse para la sociedad cuando se elige a la muerte como solución. Si el aborto clandestino es un problema sanitario corresponde a las autoridades tomar las mejores medidas preventivas y curativas sin vulnerar el derecho humano fundamental a la vida y al de los profesionales médicos a respetar sus convicciones. Por ello, La Academia Nacional de Medicina considera:

Que el niño por nacer, científica y biológicamente es un ser humano cuya existencia comienza al momento de su concepción. Desde el punto de vista jurídico es un sujeto de derecho como lo reconoce la Constitución Nacional, los tratados internacionales anexos y los distintos códigos nacionales y provinciales de nuestro país.
Que destruir a un embrión humano significa impedir el nacimiento de un ser humano.
Que el pensamiento médico a partir de la ética hipocrática ha defendido la vida humana como condición inalienable desde la concepción. Por lo que la Academia Nacional de Medicina hace un llamado a todos los médicos del país a mantener la fidelidad a la que un día se comprometieron bajo juramento.
Que el derecho a la "objeción de conciencia" implica no ser obligado a realizar acciones que contrarían convicciones éticas o religiosas del individuo (Art.14, 19 y concordantes de la Constitución Nacional)”.

Esto no es opinable, ya que se trata de un hecho científico afirmado con toda claridad por la mayor autoridad argentina en la materia. La declaración de la Academia está por encima de las opiniones de cualquier otra institución nacional, incluso el Ministerio de Salud o cualquier otra organización política o social.
Esta manifestación está en total consonancia con lo aceptado científicamente en todo el mundo. En España, por ejemplo, una ley abortista promovida por Zapatero dio como contrapartida una declaración científica respaldada por dos mil autoridades del campo de la Medicina, Biología y Genética, a la que se sumaron instituciones como el Colegio de Médicos de Sevilla, el Colegio de Médicos de Madrid, la Comisión Nacional de Bioética y el Colegio de Médicos de Cádiz, diciendo:

Que existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación: la Genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad genética singular, la Biología celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial y la Embriología describe el desarrollo embrionario y fetal, revelando cómo se desenvuelve sin solución de continuidad; que el cigoto, luego embrión y luego el feto, no forman parte de ningún órgano de la madre, sino que es la primera realidad corporal del ser humano, un ser nuevo y singular, distinto de su padre y su madre; que un aborto no es sólo la «interrupción voluntaria del embarazo» sino la «interrupción de una vida humana”(Declaración de Madrid, 2009).

En Dublín, 900 especialistas reunidos con motivo del Simposio Internacional sobre la Salud de la Madre declararon en 2012: “Como investigadores y médicos experimentados en Ginecología y Obstetricia, afirmamos que el aborto inducido – la destrucción deliberada del no nacido – no es médicamente necesaria para salvar la vida de una mujer. Sostenemos que existe una diferencia fundamental entre el aborto y los tratamientos necesarios que se llevan a cabo para salvar la vida de la madre, aún si aquellos tratamientos dan como resultado la pérdida de la vida del niño no nacido. Confirmamos que la prohibición del aborto no afecta, de ninguna manera, la disponibilidad de un cuidado óptimo de la mujer embarazada”.

Jéromê Lejeune, científico de la Universidad de París considerado el padre de la Genética Humana moderna, dijo: "No se trata de una opinión, de un postulado moral o de una idea filosófica, sino de una verdad experimental. Si el ser humano no comienza con la fecundación, no comienza nunca. Ningún científico informado puede indicar un solo dato objetivo posterior a la constitución de un nuevo ADN como hecho del que dependa el inicio de una vida humana. Afirmar que la vida humana comienza después de la fecundación, no es científico. Es una afirmación arbitraria, fruto de ideologías o intereses ajenos a la Ciencia. El cigoto, fruto de la fusión de las dos células germinales, es un individuo distinto del padre y de la madre, con una carga genética que tiene el 50 % de cada uno de los progenitores". Y también: "Cada uno de nosotros tiene un momento preciso en que comenzamos. Es el momento en que toda la necesaria y suficiente información genética es recogida dentro de una célula, el huevo fertilizado y este momento es el momento de la fertilización. Sabemos que esta información esta escrita en un tipo de cinta a la que llamamos DNA... La vida esta escrita en un lenguaje fantásticamente miniaturizado”.

“En cuanto los 23 cromosomas del espermatozoide se encuentran con los 23 cromosomas el óvulo, toda la información necesaria y suficiente esta allí, reunida en el ADN para determinar todas las cualidades de un nuevo ser humano. No se trata de una opinión, de un postulado moral o de una idea filosófica, sino de una verdad experimental. La fecundación in vitro lo ha demostrado: si antes, en la probeta, no es un ‘bebé’ ¿para qué, entonces, implantarlo en el útero? Si el ser humano no comienza con la fecundación, no comienza nunca. Ningún científico informado puede indicar un solo dato objetivo posterior a la constitución de un nuevo ADN como hecho del que dependa el inicio de una vida humana. El endometrio no genera al ser humano; lo recibe y lo nutre. Afirmar  que la vida humana comienza después de la fecundación, no es científico. Es una afirmación arbitraria, fruto ideologías o intereses ajenos a la Ciencia. El cigoto, fruto de la fusión de las dos células germinales, es un individuo distinto del padre y de la madre, con una carga genética que tiene el 50 %  de cada uno de los progenitores”.

Angelo Luigi Vescovi, Profesor de Biología Celular, y co-director del Instituto de Investigación de Células Estaminales del Hospital San Rafael de Milán, siendo un agnóstico declarado, escribió: “El embrión es un ser humano. Esto es innegable. Cualquier intento de hacer comenzar la vida humana en un momento posterior es arbitrario y no sostenido por argumentación científica”.

Francis Collins, quien fue nada menos que Director del Proyecto Genoma Humano, máxima autoridad mundial en la cuestión, ha escrito artículos ratificando las bases científicas de que el cigoto es un ser humano (ver : The Language of God: A Scientist Presents Evidence for Belief. Simon and Schuster. (2007).

Las leyes también se hacen eco de estas evidencias científicas. La Convención Americana sobre Derechos Humanos, declara en el Pacto de San José de Costa Rica:
“CAPITULO II DERECHOS CIVILES Y POLITICOS
Artículo 4. Derecho a la vida
1.- Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente”.

En Argentina se establece: “APROBACIÓN DE LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO (Publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina el 22/10/1990) Art.2 (...) Con relación al artículo 1º de la CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO, la REPÚBLICA ARGENTINA declara que el mismo debe interpretarse en el sentido que se entiende por niño todo ser humano desde el momento de su concepción y hasta los 18 años de edad”.

En consonancia, se lee en el Código Civil: “LIBRO PRIMERO, DE LAS PERSONAS SECCIÓN PRIMERA, DE LAS PERSONAS EN GENERAL
TÍTULO III
DE LAS PERSONAS POR NACER
Art.63.- Son personas por nacer las que no habiendo nacido están concebidas en el seno materno.
TÍTULO IV
DE LA EXISTENCIA DE LAS PERSONAS ANTES DEL NACIMIENTO
Art.70.- Desde la concepción en el seno materno comienza la existencia de las personas; y antes de su nacimiento pueden adquirir algunos derechos, como si ya hubiesen nacido. Esos derechos quedan irrevocablemente adquiridos si los concebidos en el seno materno nacieren con vida, aunque fuera por instantes después de estar separados de su madre”.


Opiniones pro-abortistas

Por supuesto que existen opiniones en el sentido de que la vida humana no empieza en la concepción sino cuando se fija al endometrio, argumentando que si no se implanta no es viable. Pero la condición de humano viene dada por el hecho de que, indiscutiblemente, tiene ADN humano. De lo contrario el útero lo expulsaría espontáneamente como si se tratara de un parásito.
Si la condición fuera la supervivencia, ningún Mamífero sobrevive luego del parto sin el cuidado de los progenitores, ni siquiera un adulto podría hacerlo en un ambiente carente de agua, oxígeno y alimentos.

Otros consideran que se es humano cuando se forma el sistema nervioso, o el corazón, o después del alumbramiento. Estas opiniones son sostenidas por aquellos vinculados a los grandes negocios que se hacen con las células y derivados de embriones, que mueven millones de dólares en el mundo.
Lo que nadie puede discutir es que a partir de la concepción empieza un proceso de multiplicación celular y crecimiento, que sigue con la implantación, la formación de la mórula, blástula y gástrula, los diversos órganos y sistemas, y el nacimiento, tras el cual el proceso de crecer se sigue desarrollando pasando por la niñez, la pubertad y adolescencia, la juventud, la madurez, la vejez y la muerte. Siendo un proceso continuo e ininterrumpido, aunque se puedan distinguir etapas arbitrariamente, no hay ningún criterio objetivo para decir que el embrión no es humano hasta completar alguna de tales etapas.


Un bebé pequeño no tiene raciocinio, como tampoco lo tiene un niño con alguna enfermedad mental severa. Un nacido sin un corazón funcional, no pierde su condición de humano. También se podría decir con igual engaño que no se es humano antes de la pubertad, ya que se carece de las hormonas que van a dar al cuerpo la forma que le es propia, junto con la capacidad de reproducción.
Incluso concediendo cierta verosimilitud a quienes niegan que el embrión sea una vida humana tan respetable como la de cualquier niño o adulto, se trataría en todo caso de un tema opinable. Pero cuando se trata del aborto, la más ligera duda en el sentido de que se podría estar destruyendo una vida humana es más que suficiente para abstenerse de aceptarlo. Dicho de otra manera, a menos que se demuestre que el cigoto no es humano de manera tan contundente que no deje lugar a la más mínima duda razonable, el aborto no debería tolerarse en ninguna sociedad que se precie de defender el primer derecho fundamental de sus miembros, tal como el derecho a vivir.

Dicho esto, es evidente que toda otra argumentación a favor del aborto se vuelve superflua, comparada con la importancia de la preservación de una vida humana, en una sociedad cuya función primordial es garantizar el derecho a la vida de todos sus miembros, sobre todo de los inocentes e indefensos.


Otras falacias

La oposición al aborto sería una preocupación de la Iglesia o de los movimientos conservadores de derecha. Como se ha demostrado, la oposición se basa en argumentos estrictamente científicos, sin necesidad de apelar a la autoridad de ninguna confesión. No se puede establecer una relación entre la defensa de la vida y las convicciones religiosas o políticas ya que hay partidarios de la vida en todas las tendencias, tales como: Feminists for Life, Mujeres contra el Aborto​ y Atheists for Life, o los Parlamentarios y Gobernantes de los más diversos partidos políticos por la vida.
Un budista como Gandhi dijo: “Me parece tan claro como el día que el aborto es un crimen”. Y un defensor de derechos humanos como Perez Esquivel piensa que: “Quien justifica el aborto justifica la pena de muerte, y yo estoy en contra. Ser progresista significa defender la vida y nada mas…”.

Algunos dicen que el embrión es humano pero no es persona, y que es humano a partir de que recibe un nombre y se socializa. Basta con que sea humano para que no se pueda matarlo. Ahora bien, según el diccionario de la Real Academia, persona es: “Individuo de la especie humana. Hombre o mujer cuyo nombre se ignora o se omite”. Si tiene ADN humano individual es un individuo de la especie humana. La mayoría de los bebés reciben su nombre a partir de una ecografía. Y en todo caso, es muy difícil decir cuando un niño se socializa: será cuando aprende a hablar y vivir en sociedad, cuando se integra a la familia, o a sus compañeros de colegio, o cuando tiene uso de razón? Eso da un espectro indefinido que iría hasta la adolescencia.

Se argumenta que el aborto no es obligatorio, y por eso debe haber libertad de opción. O que la mujer puede hacer de su cuerpo lo que quiera, y que los hombres no deberían opinar en estos temas.


Pero el embrión no es parte del cuerpo de la madre sino que es un cuerpo humano distinto genéticamente a sus progenitores. Y no se forma espontáneamente en la madre sin intervención del padre. Más aún, los Estados deben proteger la vida de todos, de modo que matar a un embrión, un niño o un adulto no es algo que nadie pueda decidir arbitrariamente ante la inacción del resto de la sociedad.

Se dan cifras altísimas de abortos clandestinos, que son poco creíbles, ya que justamente por ser clandestinos no están contabilizados formalmente. Pero incluso se fuera cierto, no hay una lógica que respalde la legalización. Sabemos que la corrupción, el robo, el contrabando y los hechos violentos son males mundiales, pero eso no soporta su legalización. Lo que es intrínsecamente malo, como matar niños inocentes, no puede convertirse en legal simplemente porque se haga de todos modos. Y junto con esas cifras de abortos ilegales se dan porcentajes de mujeres que sufren o mueren en tales circunstancias, olvidando que el cien por ciento de los niños muere en los abortos, legales o ilegales. En todo caso los Estados deberán garantizar la asistencia económica, social y psicológica a todas las mujeres que estén involucradas en estas cuestiones y atender debidamente su bienestar, pero partiendo de la premisa de que ningún mal se debe evitar cometiendo un mal mayor, tal como la muerte a niños en el vientre de la madre.

Por supuesto que tal preocupación implica un involucramiento de los Estados proveyendo educación, salud y asistencia a las niñas y adolescentes, cuando es menos engorrosa la pseudo-solución facilista de matar a los bebés. En tal sentido, resulta hasta hipócrita que el aborto se considere un capítulo de la salud reproductiva, como si el embarazo fuera una enfermedad.
En cualquiera de los casos, una sociedad civilizada no puede aceptar que  un problema, cualquiera sea su índole y complejidad, se pueda solucionar implantando la pena de muerte a niños por nacer.











miércoles, 27 de diciembre de 2017

NACE UNA NIÑA QUE PERMANECIÓ 25 AÑOS CONGELADA COMO EMBRIÓN


LA GACETA 24 diciembre, 2017

(Julio Llorente / La Gaceta)– Los avances científicos han propiciado una ingente cantidad de cambios en los procedimientos médicos; cambios que, pese a lo que pueda parecer, no son mayoritariamente positivos. Así, el progreso técnico – y la inestimable cooperación de los gobiernos estatales – ha permitido la generalización del aborto, ha puesto la clonación al alcance del hombre y, a través de métodos como la congelación de embriones, ha desnaturalizado la procreación. Es por ello por lo que los desafíos morales, en épocas de grandes innovaciones tecnológicas, se incrementan.

En este contexto, una estadounidense, Tina Gibson, ha dado a luz a un bebé gestado a partir de un embrión que fue congelado hace 25 años. Ello supone un récord de antigüedad, tal y como han informado EFE y medios locales. ‘Este embrión y yo podríamos haber sido grandes amigas. Yo simplemente quería un bebé; me daba igual si era o no un récord mundial’, ha asegurado la progenitora, en quien late la deletérea idea de que tener hijos es un derecho.

Así, Gibson se ha mostrado muy ‘agradecida’ y ha calificado a su hija, que ha nacido con algo más de tres kilos de peso y con 50 centímetros de altura, como ‘un precioso regalo de Navidad’. Por su parte, el director médico del Centro de Donación de Embriones de Knoxville (Tennessee) se ha mostrado convencida de que la historia de Emma es una ‘llamada a todas las parejas que tienen embriones almacenados a largo plazo a pensar en esa opción de afirmación de la vida para sus embriones’.

Emma – así se llama la recién nacida – ha sido concebida en Tennessee este año, mas su travesía vital, como se ha señalado, comenzó hace tiempo. En concreto, en octubre de 1992, un año y medio después de que naciese su madre.

Las implicaciones éticas
En esta cuestión, lo que está claro es que la creación de embriones en laboratorios para su posterior congelación constituye un acto manifiestamente inmoral. Así, la vida humana, en este caso, es tratada como medio para alcanzar un propósito (ya esté ligado a la investigación o al lucro) y no como un fin en sí mismo.

No obstante, una vez el embrión está congelado, ¿qué debe hacerse? Existen cuatro posibles opciones, de las cuales sólo una podría tolerarse moralmente: mantenerlos congelados (en España el límite es de cinco años), utilizarlos para investigación, darlos en adopción o sacarlos del tanque de nitrógeno y dejarlos morir.


Con la alternativa de adoptar los embriones, se abre un interrogante moral que ni la Santa Sede ha acertado a responder; no en vano, aún está teniendo lugar un sobre la licitud de la adopción de embriones entre expertos de bioética y teólogos moralistas. En este sentido, hay quienes arguyen que la adopción sería legítima siguiendo el principio ético del mal menor.

martes, 7 de noviembre de 2017

LA BANALIZACIÓN DEL ABORTO


MISOPROSTOL: INTENTAN EXTENDER SU USO

NOTIVIDA, Año XVII, Nº 1067, 4 de noviembre de 2017

Piden que Salud acepte formalmente al misoprostol como abortivo, que controle su precio y que sea de venta libre. Quieren masificar y trivializar el uso del misoprostol del mismo modo que hace 10 años lo hicieron con el de las “píldoras del día después”.
El misoprostol en Argentina es producido por un único laboratorio en combinación con dicoflenac sódico, se comercializa como Oxaprost y está aprobado por la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos) para uso gástrico exclusivamente. No está reconocido su uso obstétrico.

No obstante, en la amplia mayoría de los casos el Oxaprost se utiliza indebidamente. Desde los primeros años del gobierno kirchnerista la ANMAT hizo la vista gorda y cada vez que le pidieron que prohíba el medicamento se lavó las manos: “si los médicos lo prescriben por su efecto secundario no es cosa nuestra”. Así, por ejemplo, le respondía hace una década el al Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires, la institución que por entonces encabeza Néstor Luciani había sido contactada por distintos fiscales de lugares como Ameghino, Morón o Campana en el marco de investigaciones de muertes de gestantes causadas por misoprostol. Ese mismo gobierno facilitó después el acceso al abortivo incluyéndolo entre los medicamentos con “precios cuidados”.

Muchos son los proyectos legislativos que -tratando de preservar la vida del hijo y la de la madre- en los últimos años intentaron que se suspenda la venta de Oxaprost en farmacias y que su uso obstétrico se limite a la inducción del parto o la atención postaborto.

En sentido contrario organizaciones abortistas como el CELS, “Lesbianas y Feministas por la descriminalización del aborto” o “Católicas por el derecho a decidir” han buscado que la ANMAT autorice el Oxaprost como abortivo.

Este año varios diputados del Peronismo para la Victoria, encabezados por la correntina Araceli Ferreyra, presentaron un proyecto de ley para garantizar el aborto a petición, que prevé la distribución masiva de misoprostol, incluyéndolo en el Plan Médico Obligatorio (P.M.O) y garantizando su suministro gratuito desde los 13 años en todos los Centros de Atención Primaria de Salud (CAPS) del país.

El objetivo es que el misoprostol sea tan accesible como lo es, desde el año 2007, la llamada “píldora del día después”.

Con el mismo fin varios dirigentes socialistas acudieron esta semana al INADI porque consideran “discriminatorio” hacia la mujer cualquier freno a la circulación masiva del misoprostol. En la misma presentación donde piden que se consienta su uso obstétrico, solicitan que se “modifique el precio impuesto al medicamento mencionado de manera tal de suprimir las restricciones a su acceso” y que no se venda con receta archivada porque estiman que “no es necesario” y “genera más obstáculos para recetarlo”. La denuncia ante el INADI está firmada por María Elena Barbagelata, Nina Brugo, María Eva Koutsovitis, Claudio Lozano, Juliana Martino y Héctor Pollino.

La disposición 3646/98 de la ANMAT exige que el Misoprostol se venda con receta archivada y que en su prospecto conste que no debe ser usado por embarazadas. Entre los efectos adversos de la droga la ANMAT destaca: la aparición de malformaciones congénitas en niños de madres que han ingerido Misoprostol durante el primer trimestre del embarazo, diarrea y dolor abdominal en la embarazada (13-40 % de los pacientes) y abortos incompletos con complicaciones que pueden requerir hospitalización y cirugía, cuya consecuencia podría ser la infertilidad.


El misoprostol tiene efecto teratogénico, tras su administración durante el primer trimestre, si el niño por nacer no muere es muy probable que se desarrolle con malformaciones graves, por ejemplo el síndrome de Moebius.